La Noche de las Estrellas, un reclamo hacia el derecho de un cielo nocturno libre de luz

Convoca el INAO este 3 de Diciembre a participar en la

  • El acto de observación tendrá por sede San Andrés Cholula

En el mundo, una de cada tres personas no ha visto un cielo estrellado; en Norteamérica, cuatro de cada cinco habitantes de esta región jamás han experimentado una bóveda celeste limpia de contaminación lumínica. Por ello, la Noche de las Estrellas 2016 hace un reclamo: el derecho que tiene todo ser humano a alzar la vista hacia el cielo para disfrutar de una vista nocturna despejada.

Para la noche del próximo sábado 3 de diciembre en 90 sedes repartidas a nivel nacional, alrededor de 200 mil personas harán ese mismo reclamo cuando participen en la octava edición de este acto de divulgación científica que este año lleva por lema “Menos focos, más estrellas. En busca del cielo perdido”.

En Puebla, estado que desde 2009 ha acogido este acto astronómico de mirar al cielo, serán 13 los espacios a cielo abierto en donde se reunirán científicos, estudiantes, astrónomos profesionales y aficionados, y ciudadanos de a pie para disfrutar la observación nocturna.


Lo harán en el llamado complejo deportivo Quetzalcóatl, de San Andrés Cholula, ya que el municipio se sumó este año –con un monto de 400 mil pesos– a la labor que desde hace años organizan una veintena de instituciones públicas y privadas, educativas y gubernamentales, así como grupos independientes, encabezados por el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE).

Ahí, el sábado 3 de diciembre, la Noche de las Estrellas comenzará a las 16 horas y se prolongará hasta las 23 horas, con la realización de más de 50 talleres científicos y artísticos, el montaje de dos escenarios para actos culturales diversos, cine al aire libre y alrededor de 200 telescopios que serán montados para observar el cielo nocturno.

 

Espacios para la noche de las estrellas

Además de la sede de Cholula, se instalarán otros espacios para repetir el acto astronómico en Tepeaca, Atlixco, Ciudad Serdán, Tepetzala, Tlatlauquitepec, Trinidad Tepango, Zacapoaxtla y Tianguismanalco, además de Tepexoxuca, Tatoxcac y Zaragoza, éstas últimas comunidades de Ixtacamaxtitlán.

Cada vez más, dijo el director del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica , Leopoldo Altamirano, es difícil encontrar cielos nocturnos oscuros que sean propicios para la investigación científica. “Es como tener un foco cercano al rostro que impide ver lo que nos rodea. Si quitamos esa luz, tanto del rostro como de los telescopios, podremos ver las estrellas y los planetas, el cielo estrellado en toda su dimensión, como aquel que solo hemos visto en las fotografías”.

Con la Noche de las estrellas, consideró el director del INAOE, se cumple además con uno de los objetivos de este centro de investigación científica adscrito al Conacyt: el transmitir lo que hace la ciencia, el llevar hacia afuera lo que pasa en las aulas y los laboratorios, para que los jóvenes se sientan atraídos hacia la importancia de las materias científicas.

Con la Noche de las Estrellas, intervino Raúl Mújica, encargado del área de Divulgación y comunicación del INAOE, también se demuestra otra cosa: que pese a las cifras del número de científicos que existen en el país –calculados en 30 mil–, y a la carencia de recursos gubernamentales –menos del 1 por ciento de Producto Interno Bruto del país–, la ciencia es un renglón atractivo para la población.

“La pregunta no es si les interesa o no, sino cuáles son las formas en que nos acercamos a ella, de cómo logramos que 200 mil personas en el país participen en un acto como este”, dijo el divulgador científico.

Mientras que al llamado que desde su inicio el equipo organizador de la Noche de las estrellas ha hecho para que se sume el gobierno estatal –una exigencia presente a lo largo de la actual sexenio morenovallista–, a este proyecto de divulgación científica, Mújica señaló que la invitación siempre ha estado y estará abierta. Incluso, el director del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica , Leobardo Altamirano mencionó que apostar por la ciencia es una buena inversión, ya que los frutos se obtienen en dos o tres años.