La necesidad de nuevas oportunidades

La semana pasada comenté con amplitud, aquí mismo, Una segunda oportunidad (Enough said), de Nicole Holofcener. Después de verla por tercera vez, me quedo pensando en qué cosas se aprenden o reflexionan frente a ella, y de cuáles otras te enteras. Para mí, algunas de las más evidentes son las siguientes 18: 1) Eve Hewson, hija de Bono, no sólo es guapa sino también buena actriz (hace a Tess en la película). 2) Hablando de mujeres maduras, en el cine de EU hay pocas sonrisas como la de Julia Louis–Dreyfus, protagonista de la cinta como Eva. 3) Después de verlo aquí como Albert, será aún más difícil no extrañar a James Gandolfini. 4) No se vale no ayudar a una masajista a domicilio con su mesa de trabajo. 5) Hay gente a la que no le es posible susurrar, por más que baje la voz. 6) A veces, no es que suban el volumen de la música, es tan sólo que te has hecho un poco más viejo. 7) Digging shelters es una gran canción y está muy bien utilizada en este film. 8) Es relativamente sencillo separar la cebolla del guacamole. 9) Por el contrario, extrañamente no es fácil despedir a una mucama que guarda todo –lo que sea– en los cajones de la cocina.

10) En Estados Unidos sí es posible ganarse la vida como poeta. 11) Joni Mitchell tiene al menos una amiga. 12) Una mala mamá puede desquitarse de una buena mamá llamándola marimacha. 13) Julia Louis–Dreyfus ya no sólo es “la de Seinfeld”, sino una actriz muy competente y extraordinariamente carismática. 14) Catherine Keener (que aparece como Marianne) ha actuado en las cinco películas dirigidas por Nicole Holofcener. 15) Difícil como es bienaconsejar a los hijos, es sencillísimo malaconsejar a los de otros. 16) Por alguna razón, en Santa Mónica, California, es chic descalzarse antes de entrar a la residencia que visitas. 17) Toni Collette cada vez se parece menos a aquella mujer, madre de un niño que solía decir “I see dead people”. Y, 18) Cuando andes en busca de una buena pareja, sólo pronuncia las palabras mágicas “no hay nadie en esta fiesta que me resulte atractivo(a)”. Claro: si usted no conoce Una segunda oportunidad, no puede relacionar los 18 puntos anteriores. Pero tómelos como una invitación a verla; le garantizo que le hará pasar un gran rato, a partir de su inteligente argumento y de las sensibles actuaciones de Julia Louis–Dreyfus y James Gandolfini.

Cambio de tema. También pude ver estos días Desde muy atrás (The way, way back), co–dirigida y co–escrita por Nat Faxon y Jim Rash, un melodrama que en apariencia no es nada del otro mundo y sin embargo encuentra y aporta matices relevantes. Como Una segunda oportunidad, focaliza en relaciones familiares, con un reparto que incluye a Steve Carell, Sam Rockwell, Amanda Peet y Toni Collette (a quien hemos visto en cuatro films en los últimos meses), todos acompañando al joven protagonista Liam James (como Duncan). Tiene que ver con un adolescente tímido y solitario, que madura y se descubre a sí mismo en el transcurso de un “obligatorio” viaje veraniego a la playa con su madre y su novio (un hipócrita de marca). ¿El factor del cambio? Su amistad con el gerente de un centro de diversiones del lugar, que de a poco se torna parte–aguas definitorio para el chaval. Por cierto, la cinta tiene además, a priori, un interés especial: hace dos años, los directores Faxon y Rash co–escribieron –con Alexander Payne– Los descendientes, por el cual los tres ganaron el Oscar a mejor guión adaptado. Así pues, cabía esperar aquí una historia decente, que por fortuna está. Concluyendo, Desde muy atrás parece un film promedio pero es mucho más, si bien prescinde de cualquier forma de espectacularidad, que no necesita. Ojalá alcancen a verla, antes de que salga de cartelera.


Y aprovecho el espacio: que 2014 nos resulte a todos pletórico en salud, paz, felicidad y buen cine. Que así sea y, si dios permite, acá seguimos, cada ocho días.