La nave va y va bien

Después de poco más de un mes de haberse celebrado la elección presidencial, la agenda de los debates nacionales ha estado marcada por las propuestas del presidente, desde ayer, electo: Andrés Manuel López Obrador.

Luego de su rotundo triunfo, AMLO ha lanzado un vendaval de propuestas, algunas de las cuales nos incumben directamente, por ejemplo, con la descentralización del gobierno federal se trasladará, a Puebla la Secretaría de Educación Pública, cuyo impacto en la vida de la ciudad será importante y, esperamos, beneficioso.

Llaman la atención también algunas designaciones. Aquí nos referiremos a dos de ellas que resultan fundamentales en la vida nacional. En el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), AMLO ha propuesto a Elena Álvarez–Buylla Roces, científica del Instituto Nacional de Ecología de la UNAM, bióloga con maestría en ciencias. En una entrevista periodística, la maestra hizo una declaración de suma importancia: “Se dará prioridad, dijo, a la ciencia orientada a combatir la pobreza” y con esto cambia, sustancialmente, la idea neoliberal de que el desarrollo científico y tecnológico sólo puede estar vinculado a las necesidades de la industria. Aún más, el Conacyt, dice Elena Álvarez, “priorizará la ciencia orientada a la atención de las necesidades de los más pobres, así como a la protección de la soberanía nacional en la generación y transferencia del conocimiento científico y tecnológico”. De concretarse estas ideas, el país tendrá, por fin, un sistema de ciencia y tecnología al servicio de los intereses nacionales.


Para la Secretaría de Salud, AMLO propone al doctor Jorge Alcocer, Investigador Emérito del Instituto Nacional de Ciencias Médicas Salvador Zubirán; quien, en una de sus primeras declaraciones, dijo enfático: “La salud no se privatiza. Seguirá bajo la rectoría del Estado con un mecanismo que garantice a todos los mexicanos el acceso a la atención clínica y medicamentos como los tiene la seguridad social”. Para lograr este propósito, se contará con 50 mil millones de pesos que dejarán de gastarse en duplicidades de la estructura administrativa, esto y un aumento de 8 por ciento en el presupuesto, permitirá destinar el anhelado 6 por ciento del PIB a la salud de los mexicanos.

El nombramiento de un solo representante del gobierno federal, ha provocado algunas sorpresas y dudas; sin embargo, es posible que con ello se tenga la intención de evitar la burocratización y la corrupción en las relaciones entre la Federación y los gobiernos estatales y municipales. Algunas otras designaciones han sido el pretexto para atacar al presidente electo, pero la virtud de esas designaciones es lograr que cuando, los funcionarios se hagan cargo de las dependencias que dirigirán, las embestidas contra ellos hayan cesado y puedan desempeñar sus tareas sin el desgaste ocasionados por las respuestas a las agresiones interesadas.

Sería largo enumerar lo que AMLO está proponiendo y haciendo, pero se ha empezado a mover a un país que parecía inamovible y, se decía, es conservador y temeroso del cambio. Hoy, se acelera el pulso nacional promovido por un liderazgo de mano firme y talento político.