La gran mayoría de productores de maíz utilizan semillas transgénicas, reconoce exlíder de la CNC

Tehuacán. Este municipio es considerado La Cuna del Maiz, por ser la región en la que por vez primera se domesticó ese grano, sin embargo a pesar de ese reconocimiento no se ha salvado de la presencia de maíz transgénico, a tal grado que 90 por ciento de los productores que se dedican a la siembra de ese grano utilizan semillas modificadas.

Lo anterior lo reconoció el exlíder de la Confederación Nacional Campesina (CNC) en esta región, Miguel Ángel Carrera Castañeda, quien refirió que los campesinos se ven en la necesidad de recurrir a semillas transgénicas de maíz, porque el rendimiento que les representa es muy elevado en comparación con la semilla criolla.

De una hectárea sembrada con maíz criollo, se logran obtener por mucho cuatro toneladas; la diferencia es abismal si se toma en consideración que con el uso de semilla transgénica la cosecha puede llegar hasta las 12 toneladas y en algunas ocasiones hay quienes sacan 17, lo que significa una ganancia importante para los productores, detalló el ex líder cenecista.


Por ese motivo, dijo, 90 por ciento de los productores que siembran maíz en la región opta por la semilla mejorada, misma que encuentran en diferentes variedades, pues ya son varias las marcas que se ofertan en el mercado, por lo que cada uno elige aquella que le proporciona mayor rendimiento. De ese modo el maíz criollo prácticamente se deja para el autoconsumo.

Quienes apuestan por el maíz criollo, dijo, son muy pocos y lo siembran bajo la modalidad de temporal, lo cual implica depender al 100 por ciento de las lluvias para poder levantar su cosecha, lo que en más de una ocasión no consiguen porque las precipitaciones pluviales no siempre llegan a tiempo.

Es imposible, explicó, que los campesinos se arriesguen a perder la inversión de la siembra, por lo tanto prefieren trabajar con el sistema de riego y apostarle al maíz transgénico, puesto que para producir una hectárea de maíz deben invertir entre 12 y 17 mil pesos, recurso económico que recuperan sin problema si utilizan las semillas mejoradas.

Carrera Castañeda manifestó que el uso de ese tipo de semillas no es algo nuevo en la región, lleva casi 20 años aunque al inicio había pocos productores que utilizaban maíz transgénico, sin embargo ahora ya es algo normal para ellos porque significa un rendimiento importante.

De esa manera, aseveró, los agricultores tienen la posibilidad de obtener ganancias económicas, pues aun cuando la semilla transgénica tiene también un costo más elevado que la criolla, la mayoría prefiere invertir más porque sabe que obtendrá una ganancia mayor.