La física, una filosofía de la naturaleza: Germán Luna Acosta

A lo largo de la historia de la ciencia, varios han sido los descubrimientos que no inspiraron aplicaciones técnicas en el momento preciso de su nacimiento, como la Teoría de la Relatividad General de Einstein. Por este motivo, Germán Luna Acosta, académico del IFUAP, nivel III del Sistema Nacional de Investigadores, plantea la necesidad de que las políticas enfocadas en ciencia no hagan de la práctica un estándar para todas las áreas del conocimiento: “Si se ponen estas limitaciones, entonces también se está limitando la investigación”.

Nacido en la Ciudad de México, el miembro del Cuerpo Académico Sistemas Complejos pasó su infancia y juventud en el estado de Querétaro. A pesar de no interesarse durante esta etapa por las ciencias exactas, al concluir la preparatoria y emigrar a Estados Unidos para trabajar, tuvo la oportunidad de matricularse en una universidad estatal y comenzar a perfilarse al área de la Física.

“Me preparé primero: hice medio año en una preparatoria de Estados Unidos, me aceptaron –ya que era muy fácil en aquellos tiempos– y me dieron la posibilidad de estudiar ahí. No era con beca en ese momento, pero eran muy baratas las colegiaturas en los años 70: con lo que trabajaba era suficiente”. Así, quedó inscrito en la Licenciatura en Ingeniería Física, en la Universidad Oriental de Oregon, en la ciudad de La Grande.


Al inicio de su formación superior, no estaba del todo interesado por la Física como área de especialización. Al concluir la licenciatura con mención Cum Laude, se inclinó por el estudio de la Geofísica debido a que consideraba que era lo que México necesitaba en ese entonces, de forma específica en la industria petrolera. Por esta razón, se incorporó a la Maestría en Física de la Universidad de Nuevo México, de la cual egresó en 1980. No obstante, en dicho programa de estudios “los cursos de la maestría, durante los primeros años, son los mismos para Física que para Geofísica. Entonces me gustó la física nuclear y la física de partículas”, señala.

De forma inmediata, ingresó al Doctorado en Física en la misma institución, en el cual desarrolló la física de partículas, un área abstracta que difería totalmente de sus anhelos iniciales de la licenciatura. En este punto, reconoce que fue particularmente marcado por el ejemplo que le dio su asesor de tesis doctoral, Richard Ingram, de quien aprendió “su amor por la física, el rigor con el que hacía las cosas y la convicción de que en la física no importa el campo que uno estudie, en todos hay mucha belleza (…) Como he trabajado en varias áreas, sé que hay mucha riqueza en cada una de ellas, en cualquiera. No me caso con ningún tipo de campo”.

De forma concisa, Germán Luna declara que el motivo para dedicarse a la investigación es su curiosidad por saber más. Esta inquietud lo llevó, por ejemplo, a realizar una estancia posdoctoral en la Escuela Internacional de Estudios Avanzados de Trieste, Italia. En dicha institución, tuvo la oportunidad de conocer a académicos que más tarde, en 1989, fueron sus compañeros cuando ingresó al IFUAP.