La derecha ideologizante contra la democracia posible

Las nociones de derecha e izquierda se remontan a la ubicación de las personas en el parlamento tras el triunfo de la revolución francesa. La minoría aristocrática a la derecha, y el resto de la sociedad a la izquierda. Dicha distribución hacía, y hace, referencia a la postura ideológica de unos y otros grupos sociales.

Giovanni Sartori, define la ideología como “un sistema de creencias constituido por una doble dimensión (cognitiva y emotiva). Los sistemas de creencias ideológicos se caracterizan, en el nivel cognitivo, por una mentalidad dogmática (rígida, impermeable tanto a los argumentos como a los hechos) y doctrinaria (que apela a los principios y a las argumentaciones deductivas) y, en el nivel emotivo, por un fuerte componente pasional, que les confiere un alto potencial de actividad” (2012). Tanto la derecha como la Izquierda, se definen por sus sistemas de creencias.

Para el caso de la derecha, su sistema de creencias se basa en el conservadurismo, es decir, generar estrategias para que las cosas y procesos en la sociedad se conserven tal y como están, contra la posibilidad del cambio que la sociedad requiere de manera urgente. Es decir, la derecha en México, está interesada en mantener, conservar y preservar el sistema de relaciones sociales, económicas, políticas y culturales vigentes, que, para el contexto histórico actual refieren los elevados índices de violencia, la corrupción, el empobrecimiento masivo, el narco gobierno, el desempleo y la crisis económica que se vive actualmente en nuestro país. El conservadurismo de derecha implica, por lo tanto, legitimar y mantener la desigualdad social, pues es dicha desigualdad lo que permite el sistema de injusticias, que la Derecha pretender conservar.


Se legitiman las iniquidades en nombre de la estabilidad social. Debemos tener cautela con las propuestas políticas en el actual contexto electoral, que lejos de proponer estrategias para construir instituciones eficientes en México, se sustentan en la mercadotecnia política del descrédito. Nuevamente observamos una política residual que prevalece en México. La negación de la democracia posible. Anula procesos, materiales y simbólicos, que permitan a la ciudadanía acceder a información confiable para posteriormente tener la capacidad de tomar decisiones y ejercer el derecho pleno de la participación social y política. Participar = tomar parte de… No únicamente el día de las elecciones, sino en las prácticas cotidianas, donde la ciudadanía cuente con canales efectivos de interlocución y cooperación social para incidir en lo que nos compete como personas y comunidades.

Concluyo con el Poema “Dicen las paredes” de Eduardo Galeano:

En Buenos Aires, en el puente de la Boca:

Todos prometen y nadie cumple. Vote por nadie.

En Caracas, en tiempos de crisis, a la entrada de uno de los barrios más pobres:

Bienvenida, clase media.

En Bogotá, a la vuelta de la Universidad Nacional:

Dios vive.

Y debajo, con otra letra:

De puro milagro.

Y también en Bogotá:

¡Proletarios de todos los países, uníos!

Y debajo, con otra letra:

(Último aviso).