La cúpula empresarial está por mantener el modelo económico que solo les favorece a ellos

El presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), durante la inauguración del Quinto Evento de Celebración del Centenario de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco–Servytur), dijo que “hay que entender que el modelo económico es fundamental y en muchos aspectos vamos por buen camino”. Señaló que es necesario conservar la disciplina fiscal, así como la independencia del Banco de México. Añadió que ello “son aspectos importantes que mantienen la estabilidad en el país”.

Al respecto cabría preguntarle ¿a qué estabilidad, resultados y a que avances se refiere?

La autonomía del banco central, la disciplina fiscal y las reformas estructurales que ellos defienden, han llevado a que la economía no crezca más de 2.4 por ciento promedio anual desde los años 80. Han reducido el tamaño y participación del gobierno en la economía, con la consecuente privatización de los sectores estratégicos (industria petrolera, eléctrica, telecomunicaciones, minera, ferroviaria, banca, etcétera), como de la infraestructura, lo cual ha sido apropiado por cúpula nacional e internacional.


A las políticas anteriores se suman la libre movilidad de mercancías y capitales, todo lo cual ha atentado sobre el desarrollo manufacturero y agrícola, e incrementado el desempleo y subempleo, como el déficit de comercio exterior. Ello ha llevado a la economía a depender de la entrada de capitales, lo que acentúa el proceso de extranjerización y el alto nivel de endeudamiento de la economía, y subordina más la política económica a los intereses de dicho capital, a costa de relegar los objetivos nacionales de crecimiento, empleo, y distribución del ingreso.

El dirigente de la Concamin afirma que el “sistema económico avanza bien y lo que tenemos que hacer como país es voltear a los sectores que requieren de mejor apoyo para avanzar, trabajar de manera más fuerte en desarrollar las zonas que se han visto rezagadas en el país”. Señaló que las Zonas Económicas Especiales (encaminadas supuestamente a desarrollar el sureste del país) “son importantes y que el modelo económico es fundamental, por lo que hace falta consolidar la reforma energética”. Es decir, hay que profundizar el modelo y consolidar la privatización y extranjerización del sector energético para encarar el rezago del sureste. Cabe recordar que siempre toda política económica es justificada, de que está encaminada a encarar los problemas y desigualdades en el país, pero no reconocen que éste tiene más problemas y desigualdades, y niveles de endeudamiento como consecuencia del modelo económico que defienden, y que solo ha favorecido a los dueños del dinero.

Para ellos el sistema económico avanza bien, y que el problema es el sureste del país, lo que refleja que no conocen al país, pues no solo están rezagados los estados del sur, sino hay rezagos tecnológicos, sectoriales, de empleo, así como al interior de las industrias, de las ciudades, de los pueblos. Rezago del país en relación a los países desarrollados, y a otros que han alcanzado mejores condiciones de crecimiento, empleo y bienestar. Están los rezagos salariales, los rezagos de los servicios públicos de salud, educación, y en toda la vida económica, social y cultural en el país. Ello ha sido consecuencia del modelo económico defendido por la cúpula empresarial que ha beneficiado a unos cuantos y ha rezagado a aquellos productores nacionales (manufactureros y agrícolas) que no tienen niveles de competitividad frente a las importaciones y a las empresas internacionales. Ha sido rezagado también el pequeño comercio nacional por parte de las grandes empresas comercializadoras como Wal Mart, Comercial Mexicana, Chedraui, Oxxo, 7 Eleven, y otras. Sobre esos excluidos y rezagados, los dirigentes empresariales no se preocupan.

La cúpula empresarial se pronuncia por cambios fiscales en el país para hacer frente a la reforma en Estados Unidos, a fin de mantener la competitividad frente a ellos. Demandan que aumente el número de los contribuyentes. Resaltó dicho dirigente que 57 por ciento de las personas está en la informalidad y por lo tanto no pagan impuestos. De ahí que recomiendan que se aumente y generalice el impuesto al consumo (IVA), y que se reduzca el impuesto sobre las empresas (ISR). Tal postura tributaria es regresiva, pues implica que en proporción al ingreso, pague más impuestos la gente de bajos ingresos, pues consumen todo su ingreso, y pasen a pagar menos impuestos las empresas y los sectores de altos ingresos.

La cúpula empresarial presentará estas propuestas a los candidatos a la presidencia. Esperamos que al menos uno de los tres principales no esté por continuar con el modelo económico predominante, causante de los problemas que enfrenta el país y que han llevado a que éste ya no nos pertenezca.