La clonación de casillas, una práctica del morenovallismo para ganar elecciones

A menos de un mes que se lleve a cabo la elección en Puebla, toma mayor fuerza la versión de que el morenovallismo podría recurriría al fraude electoral, siendo la práctica más común y sofisticada: la clonación de las casillas, en su totalidad, incluyendo la “sábana” en donde se exhibe el resultado de las votaciones.

En la jornada electoral concurrente, la primera en la historia del país, se elegirá no solo presidente de la República, senadores y diputados al Congreso de la Unión; sino además gobernador, diputados locales y, en el caso del estado, 217 alcaldes.

Por esta razón, La Jornada de Oriente se dio a la tarea de detectar cuáles son las viejas prácticas del fraude electoral en Puebla, y cómo operan en los municipios.


Una de las estrategias más rentables del grupo en el poder es la clonación de casillas.

Dicha maniobra tiene el propósito de evitar que el “efecto” Andrés Manuel López Obrador (AMLO) influya en los comicios locales, a favor de los candidatos del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

El alcalde con licencia de San Pedro Cholula, José Juan Espinosa Torres, quien en su momento perteneció a la coalición de partidos que llevó a Moreno Valle al poder, habló para esta casa editorial sobre la posibilidad de que Martha Erika triunfe en la elección del 1 de julio con base en un fraude.

Asimismo, uno de los operadores electorales del morenovallista, quien omite su nombre por obvias razones, reveló cuál es la mecánica de la instalación de casillas clonadas.

Por separado, informaron que esta estrategia se empleó en Puebla en las elecciones de 2010 y en 2016, para obtener la “mini gubernatura” que hoy ostenta el panista Antonio Gali Fayad.

También –coincidieron– se utilizó en los comicios federales intermedios en los últimos ocho años.

Aclararon que la clonación de urnas no es lo mismo que la impresión de papelería electoral apócrifa, para rellenar urnas, como el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) documentó, en 2010, cuando halló en Puebla más boletas que número de votantes en el listado nominal.

Compran con 15 mil pesos a cada funcionario de casilla y representantes de partidos

Para evitar que quede evidenciado el fraude, comentaron que el grupo morenovallista elabora una segunda urna, con las boletas marcadas por supuesto a favor de sus candidatos, por si se abrieran para el conteo de votos.

Para que funcione, explicaron, se reproduce el “paquete electoral completo”: las boletas, el acta de escrutinio, la sábana con los resultados finales que se coloca en el inmueble, donde se instaló la casilla.

Espinosa Torres expuso que el día de la elección se reparten 15 mil pesos a cada uno de los funcionarios y a los representantes de partidos para comprar sus voluntades.

Incluso no descartó que se duplique la cantidad de dinero al representante opositor que se rehúsa a participar en el fraude.

El plagio se da una vez cerrada la casilla y en el conteo de los votos realizados por los funcionarios de la casilla.

La urna contiene documentos y boletas electorales exactas que corresponden a la sección; sin embargo, esta modalidad de fraude se ha detectado porque después aparecen las papeletas originales o porque la numeración no corresponde a la oficial.

La idea no dista de la realidad, luego de los señalamientos en contra de algunos integrantes del Instituto Electoral del Estado, incluido su presidente Jacinto Herrera Serrallonga, quienes se encuentran ligados al ex gobernador Moreno Valle, quien pareciera controlar al organismo.

El padre de Jacinto Herrera, del mismo nombre, ocupó la Dirección General de Asuntos Jurídicos y Relaciones Laborales de la Secretaría de Educación Pública del estado durante el sexenio del panista.

José Juan Espinosa refirió que la instalación de las urnas clonadas generalmente resultó exitosa en las comunidades y poblados más pobres, marginados y escondidos de la geografía poblana.

Lo que se busca es que la falta de capacitación a los funcionarios de casilla garantice que no se opondrán a la suplantación de la urna apócrifa.

Hasta el momento, solo hemos hablado de la posibilidad de que el PAN pudiera poner en marcha la estrategia de la urna clonada.

Sin embargo, al fraude electoral en Puebla podría sumar al Partido Revolucionario Institucional (PRI), con quien Acción Nacional compartiría y “cruzaría” los datos de los representantes de ambos partidos y el listado de los funcionarios de casilla a quienes cooptarán o intimidarán.

La cooptación, sembrar el terror y las amenazas, son parte final del programa, donde se busca intimidar por medio de agresiones y muertes de candidatos, ediles y militantes de partidos.

Desde que inició el proceso electoral, cinco candidatos fueron ejecutados en Puebla, mientras que otra decena ha sufrido atentados, de los que han salido heridos por armas de fuego.

Entre ellos, el doble asesinato de la candidata del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) a diputada local por el distrito II, Juana Iraís Maldonado, y la regidora de Salud del mismo municipio de Juan Galindo, Érika Cázares, ocurrida este sábado 2 de junio.

También se encuentra el candidato del PRI a la presidencia municipal de Francisco Z Mena, Gustavo Gómez Álvarez, fue ejecutado el pasado 16 de marzo.

El día primero del mismo mes fue asesinado con un tiro en la cabeza el precandidato del Movimiento de Regeneración Nacional a la presidencia municipal de Santa Clara Ocoyucan, Aarón Varela.