INTERVENCIÓN GUBERNAMENTAL

Desde que el proyecto de la planta alemana armadora de autos de lujo Audi fue planteado, generó polémica y a medida que su construcción se realizaba y hasta este momento, no se han visto los beneficios que pregonaba a los cuatro vientos la administración estatal pasada; por el contrario: los problemas han sido el tema frecuente en torno a la fábrica.

 

La intervención gubernamental que se daba de manera discreta y hasta cierto punto prudente de parte de otras gestiones en asuntos internos de Volkswagen, por ejemplo, fue totalmente obviada por el gobierno de Rafael Moreno Valle Rosas, el cual deliberadamente intervino con todos los recursos a su disposición para favorecer los intereses de la empresa.


 

Por supuesto que la relación laboral entre los trabajadores y la patronal, no fue la excepción de esa injerencia gubernamental. La disidencia del sindicato responsabiliza al ahora aspirante presidencial del contrato totalmente ventajoso establecido con la compañía, el cual es hoy causa de un conflicto sumamente grave en la organización gremial.

 

No solo eso: emergen a la par del problema sindical, suspicacias sobre el provecho económico nada ético que pudo haber sacado Pablo Rodríguez Regordosa, quien era el secretario del ramo económico el sexenio pasado y principal operador del morenovallismo ante los inversionistas germanos.

 

Lo cierto es que la opacidad con la que Audi se instaló en San José Chiapa y las condiciones laborales a todas luces injustas que en la factoría imperan están generando condiciones nada favorables para la derrama económica que tanto pregonaron sus promotores oficiales.