¿Intento de congraciarse?

El encarcelamiento del presidente municipal de Santa Clara Ocoyucan, Francisco Hermenegildo Simarrón Ocotoxtle, precisamente ahora, que hay una cerrada disputa electoral por la gubernatura, no hace otra cosa que enrarecer el de por sí alterado ambiente político que prima en la entidad.

El conflicto entre el alcalde, hoy preso, y la organización priista Antorcha Campesina ha sido documentado a suficiencia por esta casa editorial y tiene sus orígenes en el rompimiento que Francisco Hermenegildo Simarrón Ocotoxtle tuvo con los antorchistas, luego de que éstos lo ayudaron a presidir la Comuna.

A los pocos meses de su asunción, el edil acusó a Antorcha Campesina de intentar controlarlo. Luego vino una intensa movilización de la organización en el frente social, político y local para exigir la destitución de su antiguo aliado. Hubo también confrontaciones con la gente que apoya a Francisco Hermenegildo Simarrón Ocotoxtle.


Es así que durante todo este tiempo ni las autoridades del gobierno estatal ni los diputados en el Poder Legislativo quisieron poner solución a la confrontación y resulta especialmente sospechoso que ahora se le detenga al presidente municipal por acusaciones de supuesta extorsión que le formuló, coincidentemente, un trío de presidentes auxiliares que militan en Antorcha Campesina.

Inquieta el encierro de Simarrón Ocotoxtle no solo porque la Fiscalía General del Estado ha demostrado antes que es un instrumento de represión política, sino porque Antorcha Campesina ha manifestado públicamente su apoyo a la candidata del PRI y este pudiera ser un intento del gobierno de Rafael Moreno Valle para congraciarse con la organización.