Polevnsky trata de frenar a los “vendibles” de Morena

FOTO: esimagen / Ángel Flores

Emulando la máxima de la clase política revolucionaria: “No hay general que aguante un cañonazo de 50 mil pesos”, se dice que ahora operadores del morenovallismo estarían acercándose a algunos legisladores electos de Morena para usar esa misma frase: “No hay diputado que se resista a un cañonazo de un millón de dólares”.

Y es que se rumora que, serían alrededor de 20 millones de pesos, los beneficios económicos que ahora se estarían prometiendo –a ciertos diputados opositores– a cambio de desertar de las lealtades al movimiento lopezobradorista.

El esquema es el siguiente: la dieta que percibe un diputado local, más las prestaciones recibidas, los llevaría a ganar en promedio entre 1.6 y 1.8 millones de pesos al año. Es decir, un legislador tendría como máximo un ingreso que no rebasa los 5.4 millones de pesos por los tres años que dura su responsabilidad como representante popular.


Ahora, se rumora que algunos de los 22 integrantes de la bancada de Morena han empezado a recibir comentarios de que si “colaboran” con el morenovallismo, podrían obtener recursos económicos equivalentes hasta cuatro veces de los que van a percibir en toda la 60 legislatura local, que formalmente se instala en el próximo mes de septiembre.

Ese dinero, cuentan los conocedores del tema, no llegaría directamente, sino mediante un sistema de triangulación en el cual el monto –más impuestos– se paga a una empresa constructora o prestadora de servicios que disponga el beneficiario del “cañonazo”, para que de esa manera no se detecten los fondos otorgados y los mismos, literalmente, sean objeto de “un blanqueo de dinero”.

Se dice que este versión de cómo se quiere comprar a algunos diputados electos es lo que, principalmente, motivó a que ayer Yeidckol Polevnsky, la presidente nacional de Morena, desde el zócalo de la capital y ante todo la clase política lopezobradorista en Puebla, realizara la advertencia: los traidores al movimiento van a ser detectados y exhibidos.

Y es que se sabe que el morenovallismo estaría trabajando bajo tres esquemas de provocar deserciones del lopezobradorismo, los cuales son:

Primero: convencer a diputados locales de supuestamente adoptar una posición independiente o crítica, para que cuando surjan votaciones que sean altamente perjudiciales para el morenovallismo, se opongan a las propuestas de la fracción de Morena o el PT, o se ausenten de las sesiones en que se definan ciertos temas y/o adopten una posición de “neutralidad”.

Es la manera en que se quiere romper la frágil mayoría de 22 diputados del bloque lopezobradorista que enfrenta a 19 legisladores que son afines al morenovallismo, incluidos a los miembros de la bancada del PRI, que han mostrado un comportamiento colaborativo con los intereses del ex gobernador Rafael Moreno Valle Rosas.

Segundo: se estaría trabajando para convencer a un grupo de alcaldes electos de Morena, del PT y del Partido Encuentro Social a sostener un “dialogo” con Martha Érika Alonso Hidalgo, la candidata del PAN a la gubernatura, bajo la idea de que es necesario empezar a “platicar” sobre el desarrollo de los nuevos gobiernos locales, ya que la panista podría ser la próxima titular del Ejecutivo.

Tercero: que quienes van a ser parte de la representación del gobierno federal en Puebla, ya estarían empezando a tener contactos con el equipo de Martha Érika Alonso.

Lo que se quiere con esas acciones, de parte del morenovallismo, es seguir abonando a la idea de que ya acabó el proceso electoral y ganó Martha Érika Alonso.

De que siembre la idea en la opinión pública de que no hay posibilidades jurídicas de que prospere la impugnación de Morena contra el resultado oficial de la elección de gobernador.

Y lo más importante, por encima de la percepción mediata, crear una real disidencia –abierta o disfrazada– de diputados, alcaldes y activistas del movimiento lopezobradorista en beneficio del grupo político de Moreno Valle.

La primera urgencia del morenovallismo, es que si el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación decide anular la elección de gobernador y convocar a nuevos comicios, tendrá que haber un titular interino del Poder Ejecutivo que sustituya a José Antonio Gali Fayad, y en ese sentido requiere que quien asuma esa función sea alguien cercano a los intereses de Moreno Valle. Por eso le resulta vital tener mayoría en el Congreso para controlar esa designación.

Esa situación es crucial, porque si hubiera un gobernador interino no controlado por Moreno Valle, el PAN perdería la operación político–electoral que al parecer se hace desde el Poder Ejecutivo.

Por esa era vital que Yeidckol Polevnsky lanzara su advertencia contra los que se sienten “vendibles” del lado de Morena.