Instantáneas de la Ciudad de México, ejemplo de la fotografía como fuente de investigación

Como ejemplo de que la fotografía puede ser una fuente primaria de investigación para la historia debido a su naturaleza memoriosa y de testigo, fue presentado el libro Instantáneas de la Ciudad de México. Un álbum de 1883–1884, que reúne un total de 38 fotografías de la época porfiriana que en conjunto, como describió el investigador de la imagen John Mraz, forman una “historia de viñetas que son rebanadas de vida y que nos vinculan a esa época con fotografías que son una huella del pasado”.

El texto coordinado por Fernando Aguayo y Alicia Salmerón fue comentado en pasados días en el Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos, ya que algunas de las fotografías, planos y documentos hemerográficos que fueron reproducidos en el texto, forman parte del rico archivo del Centro de Documentación e Investigación Ferroviarias (Cedif), que se halla en la segunda sección del recinto.

Publicado por el Instituto Mora y la Fundación Cultural Banamex el libro integra 35 ensayos de investigadores del Instituto Mora, la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Cuajimalpa y la Universidad Nacional Autónoma de México, por lo que constituye un conjunto de miradas multidisciplinarias sobre distintos aspectos de la capital.


Para el historiador de la imagen John Mraz, el libro se caracteriza por cuestionar, sino de manera formal sí de manera implícita, un periodo del porfiriato que va de 1883 a 1884. “Cada capítulo abre con una noticia, un diálogo o acontecimiento que se convierte en una microhistoria, haciendo –como dice el título instantáneas de una ciudad”.

Las imágenes contenidas en el texto –92 en su totalidad y entre ellas 32 planos, 38 fotografías, 13 grabados  y tres caricaturas– refieren a escenas de la vida cotidiana en aspectos como las mujeres, las enfermedades, el agua potable, los mendigos, las religiones, las escuelas, la literatura y la modernidad representada en el ferrocarril.

“El libro –continuó Mraz– es también la exploración de una fuente: el Archivo histórico del Distrito Federal, el cual debería ser visto y conocido”.

El autor del libro Nacho López y el fotoperiodismo mexicano en los años cincuenta destacó también la metodología establecida por los coordinadores del libro Aguayo y Salmerón, en relación a la fotografía, ya que la toman en torno a tres criterios: la fotografía como fuente, los itinerarios fotográficos y la información contenida en la imagen misma.

“Estamos trabajando sobre cimientos, ya que existen solo 263 fotografías de ese periodo, cifra que, según especialistas, representa el tres por ciento de las imágenes del pasado. ¿A dónde están las fotografías de Guadalupe Sánchez o las 600 vistas de Lorenzo Becerril?”, dijo Mraz.

Otra de las lecturas del historiador visual sobre el libro Instantáneas de la Ciudad de México, fue sobre el registro de los cambios urbanos en la urbe y las referencias hacia sus habitantes: las mujeres lavanderas casi siempre ausentes en la historia, las costureras, los aguadores, la vida en el mercado o la modernización de los servicios públicos.

La edición del texto, agregó John Mraz, constituye también una producción editorial atípica en la historia de organismos como la Fundación Cultural Banamex, “que hace libros de poca trascendencia que se convierten en objetos suntuosos de escritorio”. Instantáneas de la Ciudad de México, en cambio, se convierte en “una manera innovadora de mirar la historia”.

En suma, concluyó Mraz, libros de este tipo confirman que las fotografías constituyen una rica historia gráfica que es necesario que entre a las instituciones y academias. “La fotografía, cuando se le piensa, está en el arte. Los historiadores no tienen visión para escudriñar en ella, por lo que las instituciones tienen la tarea de abrir, no de cerrar, los caminos para que sea una fuente de investigación”.

Llega Pilar Pacheco a la subdirección del Cedif

Durante la presentación del libro Teresa Márquez Martínez, directora del MNFM y del Centro Nacional para la Preservación del Patrimonio Cultural Ferrocarrilero, informó sobre la incorporación de la investigadora Pilar Pacheco Zamudio a la subdirección de investigación del Centro de Documentación e Investigación Ferroviarias, quien hasta hace unas semanas se desempeñó como titular de Desarrollo y Normatividad en el Archivo General de la Nación.