INFAME ACOSO A LOS PUEBLOS

Miembros del Consejo Regional de Pueblos Originarios en Defensa del Territorio de Puebla e Hidalgo, que se oponen en Honey y Pahuatlán a la construcción del Gasoducto Tuxpan-Tula, denunciaron que han sido víctimas de un intento de criminalización a varios de sus líderes, amén de que se amenaza a las beneficiarias del Progresa con eliminarlas de ese programa si sus familias persisten en la defensa de su territorio.

Los amagos de la obra que es impulsada por la Secretaría de Energía, la Comisión Federal de Electricidad y la empresa Transportadora de Gas Natural de la Huasteca –filial de TransCanadá-, han llegado al punto de advertir que los opositores podrían ser “levantados” por miembros del crimen organizado.

En paralelo, maquinaria pesada que arribó a aquella región de la Sierra Norte de Puebla la semana pasada, se ha activado en trabajos de las que los pobladores no tienen información, pero que parecerían tendientes a dotar de obras que se encuentran en el catálogo de ofrecimientos a la gente para que se acepte el proyecto, a pesar de que en suficientes asambleas la mayoría de los vecinos de la zona han manifestado su rechazo.


Se repiten pues, todos los vicios y artimañas con las que mineras, hidroeléctricas, empresas de fracking y otras del ramo, suelen utilizar para imponer proyectos que no solo son impopulares sino que entrañan el arrebato de la soberanía de los pueblos sobre sus territorios y recursos, con una pérdida social y ecológica irreversible.

Es necesario que cuanto antes las autoridades estatales, federales y municipales con sus organismos responsables, acudan a la defensa de los pobladores de Honey y Pahuatlán.