El INAOE conmemora su aniversario 45, los 75 años del Oanton y el nacimiento de Guillermo Haro

2017 es un año importante para el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), por lo cual este centro de investigación dedicará a lo largo de este año  varias de sus actividades para conmemorar esta fecha, como se informa en un boletín informativo.

Una de esas conmemoraciones refiere a que el 21 de marzo de 1913 nació Guillermo Haro Barraza, uno de los más distinguidos astrónomos mexicanos, reconocido en todo el mundo por sus descubrimientos científicos que hicieron que la astronomía mexicana ocupará lugares competitivos a nivel mundial.

La lista de sus descubrimientos astronómicos es muy grande, lo mismo que sus aportaciones al desarrollo de la infraestructura científica en México.


Otra de las conmemoraciones, relacionada también con Guillermo Haro, refiere a que hace poco más de 45 años inició una de las más extraordinarias aventuras de la ciencia moderna en México cuando el astrónomo transformó el Observatorio Astrofísico Nacional de Tonantzintla (Oanton) en el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE).

El Oanton fue inaugurado hace 75 años. El 17 de febrero de 1942, en una colina ubicada en Tonantzintla, un grupo de personas –entre ellas el gobernador poblano Gonzalo Bautista y decenas de científicos internacionales– se reunió ante un edificio horizontal con una frase en griego que decía que Prometeo había robado a los dioses el fuego y lo había entregado a los humanos, liberándolos de la ceguera y la ignorancia.

Raúl Mújica García, responsable del área de Divulgación y Comunicación del INAOE, comentó que el legado del Oanton sigue vivo; ello, porque “la colección de alrededor de 16 mil placas astrofotográficas tomadas con la Cámara Schmidt en su mayoría durante el funcionamiento del Observatorio, no sólo han sido ya reconocidas como Memoria del Mundo por parte de la Unesco, sino que han sido completamente digitalizadas, lo que permitirá continuar con su explotación científica”.

Asimismo, destacó que la herencia del Oanton, en especial la Cámara Schmidt y el telescopio solar, son visitados por miles de personas a lo largo del año en el INAOE. “A pesar del tiempo transcurrido, ya 75 años, siguen causando admiración y seguramente despertando nuevas vocaciones científicas”.

Por su parte, Leopoldo Altamirano Robles,  director del INAOE, comentó que ya se está conmemorando este aniversario 75 del Oanton con una serie de actividades de divulgación. “La pasada FILEC se unió a los festejos, y estaremos recordando esta fecha histórica en todos los ciclos de conferencias para todo el público, los talleres infantiles, las veladas astronómicas y las ferias de ciencia que se organizan desde el INAOE”.

El antecedente del Oanton fue el Observatorio de Tacubaya, que era un observatorio de “servicio” que llevaba la hora y realizaba observación de los astros como referencia geográfica. Al empezar el Observatorio de Tonantzintla, y en particular al comenzar Guillermo Haro a trabajar con la Cámara Schmidt, se comenzó a hacer astrofísica moderna en México. Además, el Oanton representó el primer esfuerzo de descentralización de la ciencia en el país.

La creación del Oanton corresponde a la época del proceso de consolidación nacional durante las presidencias de Lázaro Cárdenas y Manuel Ávila Camacho. El Observatorio, fundado por Luis Enrique Erro –quien además fue su primer director–, fue equipado con el instrumento astronómico más grande y potente de su época, una Cámara Schmidt, con la cual se realizaron importantes descubrimientos de objetos celestes entre los cuales destacan las estrellas ráfaga, las galaxias azules, el cometa Haro-Chavira y los objetos Haro-Herbig o HH.

En 1948 Guillermo Haro sustituyó a Erro como director del Oanton. Durante las décadas de los cincuenta y sesenta se publicó el Boletín de los Observatorios de Tonantzintla y Tacubaya, se instaló un telescopio de un metro de diámetro tipo Cassegrain y se comenzó con el desarrollo de la óptica y de la electrónica. En los años 60 del siglo anterior la contaminación lumínica producida por las luces de Puebla imposibilitaba el desarrollo de programas observacionales en Tonantzintla, por lo que Guillermo Haro se abocó a la transformación del Oanton en un centro de investigación.

En este punto radica la relevancia histórica del Oanton y la visión de Guillermo Haro para el INAOE, concluye el director Leopoldo Altamirano ya que “así surgió el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), creado por decreto presidencial el 11 de noviembre de 1971 con los objetivos de preparar investigadores, profesores especializados, expertos y técnicos en astrofísica, óptica y electrónica; procurar la solución de problemas científicos y tecnológicos relacionados con las citadas disciplinas, y orientar sus actividades de investigación y docencia hacia la superación de los problemas del país”.

Al celebrar un aniversario más del natalicio de Guillermo Haro el INAOE quiere que más gente, en particular estudiantes,  conozcan sus logros astronómicos, pero también el legado de 75 años del Oanton y el trabajo de investigación de un instituto joven, el INAOE, con apenas 45 años.