INAH comienza campaña de concienciación en Cholula para frenar robo de arte sacro

José Francisco Ortiz, delegado del INAH Puebla, acompañado de Francisco Vázquez, rector de la Catedral de Puebla, José Octavio Ferrer, del CECAP, y María Teresa Cordero, de la Dirección de Conservación Patrimonial, señaló sobre el tema de seguridad que por cuestiones de usos y costumbres no todos los templos de Cholula y de otras partes de la entidad cuentan con cámaras de videoviligancia dentro de los templos  ■  Foto José Castañares
José Francisco Ortiz, delegado del INAH Puebla, acompañado de Francisco Vázquez, rector de la Catedral de Puebla, José Octavio Ferrer, del CECAP, y María Teresa Cordero, de la Dirección de Conservación Patrimonial, señaló sobre el tema de seguridad que por cuestiones de usos y costumbres no todos los templos de Cholula y de otras partes de la entidad cuentan con cámaras de videoviligancia dentro de los templos ■ Foto José Castañares

Con el fin de concienciar a las comunidades en el resguardo del arte sacro, el Centro INAH Puebla iniciará una campaña en el municipio de San Pedro Cholula para prevenir el robo de esculturas, lienzos y objetos religiosos que datan del siglo XVI al XIX, que va enfocada a sacerdotes y mayordomos en turno.

El delegado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), José Francisco Ortiz Pedraza, informó que el 20 de septiembre se presentará una obra de teatro y una exposición plástica en la Parroquia de Cholula, y posteriormente otras actividades en la Capilla Real de Naturales, donde de manera lúdica se explicará a los guardianes del patrimonio religioso las medidas de seguridad que deben tomar a fin de prevenir el hurto de las piezas y restauraciones innecesarias.

A esta labor se sumarán entrevistas programadas con los mayordomos, a quienes se les hará saber el valor del patrimonio que resguardan.


“Buena voluntad y mucha iniciativa, sin conocimiento, puede hacer más daño, al poner en riesgo el valor histórico del patrimonio”, expuso.

Esto en referencia a la reciente intervención de la virgen de Guadalupe, que data de hace 350 años, la cual causó polémica entre estudiosos, restauradores y la comunidad en general, al perder sus rasgos distintos ante una severa intervención por parte del mayordomo de San Matías Cocoyotla, Martín Hernández, quien “sin querer” dejó como nueva a la pieza novohispánica.

Ortiz Pedraza dejó en claro que no se trata de una crítica severa a los mayordomos, sino más bien a la institución por no emprender la labor con anticipación.

En ese sentido, señaló que en algunas iglesias de Cholula los mayordomos arreglaron el templo a su manera, sin tener conocimiento en restauración y otras técnicas que deben emplear, bajo la supervisión de especialistas del INAH.

“La iglesia quedó muy bonita, pero con la colocación de nuevos mosaicos y azulejos el inmueble parece un muestrario de pisos de recubrimientos para baño”, criticó severamente.

Reconoció que la declaración fue una crítica muy dura, pero explicó que los mayordomos deben entender que la iglesia o capilla forma parte de la unidad de edificios que datan de la época, y que la intervención de una sola parte afecta a todo el conjunto.

El delegado del INAH informó que esta “llamada de atención” ha sido bien recibida por los mayordomos, sobre todo de Cholula, que se han sumado al cuidado del patrimonio edificado en la localidad.

“Deben entender que si no existen los conocimientos técnicos, una restauración mal ejecutada hace más mal que bien”, recalcó.

Finalmente, sobre el tema de seguridad, el delegado admitió que por cuestiones de usos y costumbres no todos los templos de Cholula y de otras partes de la entidad cuentan con cámaras de videoviligancia dentro de los templos, lo cual permitió que hace un año sustrajeran una decena de esculturas y un lienzo en la iglesia de la comunidad de Santa María Acuexcomac, que data del siglo XVI.

En lugar de las cámaras, Ortiz Pedraza informó que los pueblos han fundado grupos de vigilancia apoyados por rondas de la Policía Municipal.

Con ello, refirió, se quiere evitar que ante cualquier sospecha se linche a cualquier vecino.