IMPUGNACIÓN INEVITABLE

Entre todo el cúmulo de ilegalidades, arbitrariedades y crímenes que se han cometido en este proceso comicial, destaca, lamentablemente, el desaseo con el que se ha conducido el Instituto Electoral del Estado de Puebla (IEE), presidido por Jacinto Herrera, el cual ha actuado en muchas ocasiones como una verdadera extensión del equipo de campaña de la coalición que encabeza el Partido Acción Nacional (PAN).

En efecto, ante las evidentes transgresiones a la legalidad, en lugar de actuar como árbitro imparcial y obligar a los actores a ceñirse a la ley, el órgano electoral, se dedicó a entorpecer el proceso.

La parte más oprobiosa del vergonzante comportamiento del IEE es, sin duda, su incapacidad para poder ofrecer hasta la noche de ayer las cifras oficiales de los resultados de la contienda electoral.


Ha tenido que ser la dirigencia máxima del Partido Acción Nacional (PAN), liderada por Damián Zepeda, la que ha expresado los números de los cómputos que debió haber brindado el Instituto.

El comportamiento anómalo y a todas luces sometido del IEE ha contribuido en gran parte al momento de crisis que padece la entidad, pues su abstención a detener las anomalías que desde la campaña se cometieron, propiciaron en gran medida el desbordamiento violento que se consumó desde el domingo de la semana pasada y que continúa, en diferentes expresiones, hasta nuestros días.