Comenzaron los festejos por los dos siglos de arte y cultura en la Casa de las Bóvedas

Con la reinauguración de la sala José Antonio Jiménez de las Cuevas, en la que se exhibe la obra plástica y gráfica de directores, maestros y alumnos de la que fuera la Academia de Bellas Artes de Puebla, comenzaron los festejos por los 200 años de vida artística y cultural de la Casa de las Bóvedas, uno de los 34 edificios que forman parte del patrimonio arquitectónico de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP).

Al inaugurar la semana de festejos, que incluye actos artísticos y académicos de este inmueble ubicado en la avenida Juan de Palafox y Mendoza 406, Fernando Santiesteban Llaguno, vicerrector de Extensión y Difusión de la Cultura expresó que es admirable como un espacio de este tipo se mantuvo dos siglos dedicado al arte y a la cultura pese a que en momentos, la ciudad fue convulsionada por la guerra, los sitios, las revoluciones y las crisis.

Sobre la exhibición Colección de la plástica poblana, siglo XVII al XIX, señaló que hace una revisión de personajes que pasaron por la antigua Academia de Bellas Artes, siendo de alguna forma un homenaje al grabador Fernando Ramírez Osorio, su último director.


Curada por la galerista Mariana Romano, la exposición fue hecha gracias a la colaboración de un grupo de coleccionistas locales como Aldo Pastor, Josefa Castañeda, Flor Castellanos, Esteban Aguirre Ugarte y Luis Fernando Apango, además de las piezas que forman parte del acervo del Museo Universitario Casa de los Muñecos.

Dicha muestra, que se expondrá hasta el 28 de junio, incluye la obra de Eduardo Tamariz, Jesús Castillo, Faustino Salazar, Josefina Albisúa y sus miniaturas, José y Ángel Márquez, Juan Gracida, Roberto Blanco, Marta Pastor, Fernando Rodríguez Lago, Esteban Aguirre Beltrán y del propio Fernando Ramírez, con pinturas sobre rincones y aspectos de la ciudad, bodegones, retratos y escenas del folclore local.

A éstos pintores se suma una pequeña selección de artistas contemporáneos como Martín Serrano, Luis Fernando Apango, Fernando Castellanos, Fidel García y Ángel Bautista, este último con una pintura que recrea la cocina del ex convento de Santa Mónica.

El investigador del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego”, Juan Francisco Salamanca realizó una breve cronología de la historia de la Casa de las Bóvedas en la que destacó que en el siglo XVII su constructor, el arquitecto Diego de la Sierra, ideó un inmueble “con características distintas a lo barroco”.

Su primer propietario, explicó Salamanca, fue Diego Peláez Sánchez, un eclesiástico racionero de la catedral que buscó que la casa fuera una cuna de artistas y de colecciones antiguas, siendo este espacio donde se hicieron las primeras exposiciones de la Puebla de los Ángeles.

Continuó explicando que para 1813 el espacio quedó en manos de la Junta de Caridad para la Buena Educación de la Juventud, donde se impartieron las primeras letras y clases de dibujo, además de ser sede de escuelas gratuitas y nocturnas, hasta convertirse en la Academia de Bellas Artes de Puebla.

Ya en el siglo XX incluyó al Museo de Antigüedades, cuyo acervo pasó al Hospicio y finalmente al Museo del Alfeñique en 1926. Para 1944, el coleccionista Mariano Bello donó su acervo artístico, para 1973 se convirtió en la Pinacoteca Universitaria y posteriormente en la sede de la Vicerrectoría de Extensión y Difusión de la Cultura.

Los festejos de esta semana serán a las 17 horas. Para este 26 de junio se hará la ponencia “Historia de la Casa de la Bóveda” que será impartida por Luz del Carmen Jiménez y Juan Francisco Salamanca, seguida por el concierto “La guitarra en el barroco” a cargo de Manuel Espinás.