Hasta el 18 de enero podrá verse la exposición “La Ruptura y sus antecedentes”

Hasta el 18 de enero de 2015 podrá visitarse una exposición sobre el movimiento artístico de la Ruptura, gestado a mitad del siglo XX, en la que se reúnen a 26 artistas pertenecientes al llamado modernismo mexicano, además de los muralistas Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco, que representan los antecedentes del movimiento.

Bajo el nombre de “La Ruptura y sus antecedentes”, el foro de Capilla del Arte de la Universidad de las Américas de Puebla propone un diálogo entre la selección de 36 pinturas y esculturas de mediano y gran formato del Museo de Arte Moderno (MAM) y la Colección de Arte UDLAP, que proporcionó un total de 10 obras gráficas.

Con esta exposición, Capilla del Arte celebra su quinto aniversario y recibe al MAM, el cual cuenta con piezas patrimoniales y de artistas cuya obra está declarada “monumento artístico nacional”.


También se exhiben grandes obras maestras de artistas de este movimiento: Rufino Tamayo, Francisco Toledo, Carlos Mérida, Juan Soriano, José Luis Cuevas, Alberto Gironella, Vicente Rojo, Enrique Echeverría, Gunther Gerzso, Mathias Goeritz,  Wolfgang Paalen y José Luis Cuevas.

“La Ruptura y sus antecedentes” está basada en la investigación de la curadora Lelia Driben, quien indicó que la exposición retoma su nombre ya que así fue denominado al conjunto de artistas quienes, en oposición a la Escuela Mexicana de Pintura derivada del muralismo, buscaban colectivamente traer nuevas propuestas, las cuales con el paso del tiempo cambiaron los modos de percepción del arte.

“Quisimos agregar a la exposición los antecedentes de la Ruptura, ya que incluso antes de esta tendencia vanguardista, hubo un gran movimiento a nivel latinoamericano que rompió con toda la pintura académica y que logró gestarse como una corriente que acompañó a las propuestas artísticas de la Revolución Mexicana y a los primeros años de su consolidación”, enfatizó.

“Cuando comencé a investigar sobre la Ruptura –continúo– no fue fácil definir quiénes fueron sus integrantes, ya que fue un conjunto de artistas que, en oposición a la Escuela Mexicana de Pintura y al muralismo, traerían otras propuestas, aunque ellos no lo sabían”.

Con detenimiento, dijo que su trabajo comenzó en la idea de la modernidad y la vanguardia y la forma en que éstas habían repercutido en la conformación de la Ruptura. En el proceso, agregó, supo que sería importante hablar del Muralismo y la instauración de la vanguardia en México.

“(Octavio) Paz dice que la modernidad no hubiera sido posible sin el Muralismo. Yo le agregaría que tampoco hubiera sido posible sin esos movimientos de vanguardia que en general surgieron a partir de importantes cambios sociales, en este caso al compás de la Revolución (Mexicana), que sí cambió algunas pautas”.

Driben notó que al estar inmersos en ese contexto, los artistas de la Ruptura trataron de “exorcizar” una postura folklorizante que permeaba en el país, apoyada por los espacios y las instituciones oficiales.

“Aparece así esta generación con artistas como Alberto Gironella, Vicente Rojo, Enrique Echeverría o Francisco Toledo, a quien introduje. También Carlos Mérida, Rufino Tamayo o Gunther Gerzso, así como Juan Soriano, Mathias Goeritz,  Wolfgang Paalen y José Luis Cuevas, un artista precoz y fundamental en un movimiento que se caracterizó por su pluralidad”.

La exposición se exhibe en Capilla del Arte ubicada en la calle 2 Norte número 6 en el Centro Histórico de Puebla. Hasta el 18 de enero podrá visitarse de martes a domingo en un horario de 11 a 19 horas con entrada libre.