Hace gala RMV de sometimiento del INE en Puebla

La neutralidad e independencia que debe mostrar el vocal ejecutivo del Instituto Nacional Electoral (INE) en Puebla, Luis Zamora Cobián, han quedado severamente cuestionadas, ya que este martes dio muestras de sumisión ante el gobernador Rafael Moreno Valle al permitir que se llevara a cabo una reunión entre el mandatario, consejeros del INE, funcionarios del área de seguridad pública y dirigentes partidistas, la cual solamente sirvió para el lucimiento mediático del titular del Poder Ejecutivo.

El encuentro, que estuvo plagado de lugares comunes, fue a modo de Moreno Valle, ya que se hizo en un salón contiguo a las oficinas del mandatario en el Centro Integral de Servicios, quien convocó fue la Secretaría General de Gobierno, quien acaparó la palabra fue el titular del Poder Ejecutivo, quien difundió la información fue la administración morenovallista, la cual dio a conocer fotos en las cuales el actor central es Moreno Valle Rosas.

Los funcionarios y los consejeros del INE solamente acabaron siendo unos invitados más y testigos del lucimiento mediático de Moreno Valle Rosas, quien fiel a su estilo asumió un papel protagónico, al dar a conocer mediante su aparato de prensa que él encabezó el encuentro y que ofreció seguridad para la realización de las próximas elecciones.


No se niega la pertinencia de que se deben analizar las condiciones de seguridad que existen en torno a las campañas electorales, así como la organización y la realización de las votaciones, y que es una labor conjunta del INE, los partidos políticos, así como de los gobiernos estatal y federal, pero no de la manera en que se hizo.

Quien tenía que haber convocado era Luis Zamora Cobián, en su papel de árbitro electoral, y el encuentro se tenía que haber realizado en las instalaciones del INE o un lugar neutral. Pero además se tenía que evitar el protagonismo de alguno de los participantes, en particular de Moreno Valle, y quien debía dar la información era el Instituto Nacional Electoral.

Que no se hubieran cuidado las formas provocó la ausencia de tres importantes figuras del actual proceso electoral, que fueron: María Luisa Albores, la dirigente de Morena; José Ángel Pérez García, líder del Partido Movimiento Ciudadano, y Rafael Micalco, presidente estatal del PAN, quien no acudió para no toparse con la actitud intolerante de Moreno Valle, luego de que ha trascendido la animadversión del gobernador hacia el panista.

Con esas ausencias la reunión fue un fracaso rotundo, ya que si no están presentes todos los participantes de unos comicios no se puede dar por válido un acuerdo o una comunicación supuestamente tendiente a garantizar la seguridad del proceso.

Si viviéramos en una democracia correcta la principal consecuencia de ese encuentro tendría que ser la inmediata expulsión de Luis Zamora Cobián como árbitro electoral, ya que demostró que no es imparcial, pues dejó que el Poder Ejecutivo manejara una reunión que debía ser de autoría exclusiva del INE.

Los encuentros entre gobernadores, consejeros del INE y partidos políticos es algo común en muchas partes del país. Se sabe que la mayoría de esas reuniones no modifican los graves problemas de inseguridad que hay en todos los rincones del mismo.

Sin embargo, para el caso de Puebla las condiciones son diferentes, ya que Rafael Moreno Valle Rosas es uno más de los contendientes del presente proceso electoral. La mayoría de las fuerzas políticas están luchando contra él para ganar los espacios que están en disputa, pese a que el mandatario oficialmente no sea dirigente partidista o un candidato.

Si no lo cree así, es necesario examinar los siguientes datos:

Dos terceras partes de los candidatos del PAN empezaron a hacer labores de promoción de sus imágenes de la mano de Rafael Moreno Valle Rosas, quien los llevaba a giras para inaugurar obras o evaluar programas públicos. Es decir, el mandatario ha sido el principal promotor de los aspirantes albiazules y con el uso de recursos del erario.

Se sabe que a lo largo de 2014 se ordenó a los delegados, directivos o coordinadores de dependencias del gobierno del estado, organismos descentralizados o instituciones educativas de que toda actividad pública que realizaran debían convocar a los aspirantes a candidatos del morenovallismo para ser exhibidos ante la población.

El mandatario intervino en el PAN, el PRI, el PRD y el Panal para decidir candidaturas y colocar a personajes cercanos a él para que por lo menos 15 de los 16 distritos del estado sean ganados por políticos controlados por el mandatario.

Rafael Moreno Valle Rosas lleva dos años de ser severamente cuestionado por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación por desplegar una campaña propagandística de su persona a lo largo y ancho de todo el país, como parte del proyecto de largo plazo para ser candidato presidencial en el año 2018.

Por si fuera poco, Moreno Valle está interviniendo en las campañas electorales lo mismos de candidatos a diputados federales que de gobernadores. El fin de semana se le vio en Querétaro vestido de azul y llamando a votar por el PAN.

¿De todo esto no se da cuenta Zamora?

Es difícil creer que no perciba esta situación. Lo cual lo coloca como uno más de los personajes del proceso electoral sometido a los intereses del gobernador.