Gobierno pretende detonar polo industrial en las faldas del Popocatépetl: UCD

El dirigente de la Unión Campesina Democrática (UCD) en Puebla, Mario Vélez Merino, reveló que más allá de la construcción de un gasoducto en la zona de alto riesgo del volcán Popocatépetl, el gobierno federal, estatal y empresas extranjeras pretenden desarrollar un polo industrial en la zona eruptiva, lo cual, advirtió, podría causar en cualquier momento una catástrofe de magnitudes inimaginables.

Argumentó que esto se debe a que el gasoducto no solo alimentará a las termoeléctricas de ciclo combinado que el Proyecto Integral Morelos pretende instalar en Huexca y Yecapixtla, en el estado de Morelos, sino que además tendrá ramificaciones a lo largo de su trayecto por Puebla, para dotar de combustible a corredores industriales asentados en la zona de San Martín Texmelucan, Coronango, Cuautlancingo y hasta la nueva planta armadora de autos Audi.

A esto se suma, explicó con mapa en mano, que la tubería de gas natural pasará a menos de 30 kilómetros de distancia del cráter del volcán.


“Esto significa que la infraestructura será vulnerable ante cualquier actividad sísmica del Popocatépetl, pero también ante alguna tromba o depresión pluvial que provoque el desgajamiento de cerros, pues el gasoducto se ubicará en las faldas de un área montañosa”, expuso.

La información fue dada a conocer este martes durante una rueda de prensa en la capital poblana, donde presentó documentos oficiales para sustentar la declaración.

El dirigente campesino exhibió como pruebas el resultado de los estudios del Centro Universitario para la Prevención de Desastres Regionales (Cupreder) de la UAP, el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) y el Instituto de Geofísica de la UNAM, que coinciden en que el megaproyecto representa una “bomba de tiempo” para las comunidades que habitan la región volcánica.

Informó que de acuerdo con el Manifiesto de Impacto Ambiental, la construcción del gasoducto constituye un “cerco de muerte” para los 11 municipios por donde pasará la tubería, como es San Andrés Calpan, San Jerónimo Tecuanipan, Santa Isabel Cholula, Atzizihuacan, Cohuecan, Huaquechula, Atzompa, Ocoyucan y Atlixco.

Por tal razón, dijo que la traza del gasoducto ha sido modificada en varias ocasiones, por la negativa de los campesinos a vender o rentar sus tierras a Comisión Federal de Electricidad (CFE), a cargo de la ejecución de la obra en conjunto con las empresas extranjeras Elenor y Abengoa.

Pero además –agregó– porque el Instituto de Geofísica de la UNAM advirtió a las autoridades que el proyecto representa un peligro para la población.

En ese sentido, Mario Vélez tachó de irresponsable la postura tomada por el gobernador Rafael Moreno Valle Rosas, senadores, diputados federales y locales, así como de la delegada de la Semarnat en Puebla, Daniela Migoya, quienes a la ligera y sin conocimientos técnicos de causa avalan la construcción del gasoducto en terrenos agrícolas del estado.

Para respaldar dicho proyecto dijo que como mínimo debieron haber leído las mil cuatro hojas que conforma el expediente de la MIA sobre el gasoducto, para poder emitir una opinión sobre la viabilidad de su construcción.

Por ello, reclamó que no se confía en los senadores ni en los diputados por que obedecen a intereses económicos.

Especialmente a la delegada de la Semarnat tachó de irresponsable, sumisa e ignorante por respaldar el proyecto, sin tomar en cuenta que el Popocatépetl es un macizo montañoso y que el hecho de construir un gasoducto en su base pone en riesgo el abastecimiento y la captación de agua para más de 13 millones de habitantes del centro del país.

A Migoya también le reclamó que tampoco sustentó su decisión en las recomendaciones que emite el Programa de Ordenamiento Ecológico y por Riesgo Eruptivo del Volcán Popocatépetl, publicado en el Periódico Oficial del Estado de Puebla el 25 de enero de 2005.

Por lo expuesto, Mario Vélez dijo que es necesario iniciar un plan de resistencia para hacer entender al gobernador del estado que el proyecto del gasoducto no es viable para nadie.

Finalmente, culpó a Rafael Moreno Valle y al grupo de servidores públicos que lo respaldaron para firmar un desplegado en medios de comunicación, donde asegura que la puesta en marcha del Proyecto Integral Morelos no es peligroso para los poblanos, cuando según los estudios advierten una catástrofe.