Gali debe ampliar plan de medio ambiente más allá del Atoyac: activistas

Gali debe ampliar plan de medio ambiente más allá del Atoyac: activistas.

La agenda para el medio ambiente del gobierno que encabeza José Antonio Gali Fayad no debe limitarse solo al saneamiento del río Atoyac, sino que debe abarcar otros muchos graves problemas, como la deforestación que la constructora Sadasi planea en el bosque de La Calera o el acoso que sufren las comunidades indígenas de la Sierra Norte por compañías promotoras de minería e hidroeléctricas, advirtieron ambientalistas poblanos.

Al conmemorar el Día del Medio Ambiente, Pame Tajonar, directora del portal especializado en periodismo ambiental, Tierra Baldía; Martín Camacho Morales, presidente de la asociación civil Huitzilcóatl; Zvezda Ninel Castillo Romero, de Esfera Poblana; Armando Domínguez Márquez, de la Asociación de Universidades e Instituciones de Educación Media Superior y Superior, amén de Merced Sánchez, de la organización Puebla con Árboles, ofrecieron ayer una rueda de medios que también sirvió a manera de respuesta al Plan Estatal de Desarrollo presentado por el titular del Poder Ejecutivo la semana pasada.

Los ambientalistas poblanos consideraron que a Gali Fayad debe brindársele el beneficio de la duda respecto a que solo es un testaferro del ex gobernador Rafael Moreno Valle, pero señalaron que el actual mandatario debe dar muestras de independencia claras, como informar cuál es el paradero de más de mil 200 animales que se encontraban en el da parecido aviario de Puebla.


Tras lamentar que el plan para el sector ambiental de la actual administración se reduzca solo a la depuración de Atoyac, señalaron que el propósito es bueno, pero que difícilmente puede confiarse en su realización, pues en el proyecto están involucrados dos servidores públicos que no son dignos de crédito: Rodrigo Riestra Piña, titular de la Secretaría de Desarrollo Rural Sustentabilidad y Ordenamiento Territorial, amén de Daniela Migoya Mastretta, delegada en Puebla de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Ambos funcionarios, apuntaron los ambientalistas, no solo no hicieron nada el sexenio pasado para depurar el afluente, sino que avalaron actos absolutamente contrarios al medio ambiente, como la muerte de decenas de animales que se encontraban en el aviario de Puebla, y la desaparición de cientos de ejemplares, así como la destrucción del Parque Ecológico Flor del Bosque.

Tanto Flor del Bosque como el aviario del Parque Ecológico Revolución Mexicana, recordaron, eran considerados por autoridades federales y organismos internacionales como modelos de educación ambiental, pero fueron transformados en simples parques de diversiones.

En esa lógica y con clara alusión a las integrantes de Dale la Cara al Atoyac, los ambientalistas manifestaron que es buena la creación de organizaciones abocadas al medio ambiente, pero indicaron que hay personas que llevan años explotando para su beneficio ambiental el tema y que incluso –como es el caso de Amy Louise Camacho Wardle, quien fue secretaria del Medio Ambiente con Moreno Valle, o la ex regidora del ayuntamiento capitalino, Verónica Mastrtta Guzmán–, han ocupado puestos en la administración pública sin lograr los objetivos que pregonan.

El ecocidio que viene 

Pame Tajonar inició diciendo que si José Antonio Gali Fayad quiere dar una muestra de su compromiso con el medio ambiente, debe detener el ecocidio que se avecina por la ambición de la constructora Sadasi de expandir sus fraccionamiento en los bosques de La Calera, lo que supone el derribo de mil 200 árboles en los próximos meses.

La periodista recordó que esa zona forestal ya ha sido depredada de manera irreversible por la administración de Moreno Valle, que ordenó la muerte de más de 4 mil árboles de encino para construir una carretera hacia la Academia de Policía Ignacio Zaragoza.

En un sentido similar se pronunció la activista Merced Bello, quien advirtió que en particular las autoridades municipales están propiciando el detrimento de las áreas verdes, ya que legalizan el cambio de usos de suelo con propósitos de urbanización, a pesar de que este tipo de actos son contrarios a leyes superiores.

Por su parte, el ornitólogo Martín Camacho Morales demandó que el gobierno de José Antonio Gali Fayad acabe con la opacidad que caracterizó al de su antecesor en el tema del destino que tuvieron más de mil 200 pájaros y otros animales que habitaban el Aviario de Puebla.

La filósofa Zvezda Ninel Castillo Romero recordó que, como candidato José Antonio Gali Fayad, prometió en Ixtacamaxtitlán detener los llamados “proyectos de muerte”, pero hasta ahora la minera canadiense Almaden Mineras sigue trabajando, incluso sin permisos.

Añadió que otro frente que el mandatario estatal debe detener es el de los proyectos residenciales Cola de Lagarto y Crystal Lagoons, en la zona de Atlixco, que por sus necesidades para ofrecer servicios a sus clientes potenciales –un campo de golf y un lago artificial– representan un grave riesgo para los ecosistemas de la región.

Castillo Romero también se refirió al grave daño ecológico que están provocando las bandas de huachicoleros, pues al haber tomas clandestinas, los derrames que éstas ocasionan dañan no solo a campos de cultivo, sino a otras áreas.

Finalmente, el médico veterinario zootecnista habló de los efectos perniciosos que puede tener la iniciativa de Ley de Bienestar Animal que se encuentra en estos momentos en análisis por parte del Poder Legislativo local. Advirtió que tal como está redactado, el planteamiento normativo puede generar un crecimiento desorbitado de la población canina, lo que acarrearía el riesgo de un brote de rabia.

Explicó que la iniciativa convierte a los centros antirrábicos en centros de bienestar animal y protección, una suerte de asilos, por lo que debe ser revisada y los diputados tienen que considerar los puntos de vista de especialistas que fueron consultados para la elaboración de la ley, pero cuyas opiniones no se incluyeron en la redacción final.