Gali accede a dialogar con la disidencia del Colegio de Bachilleres

Poco a poco Antonio Gali Fayad empieza a mostrar importantes diferencias en el ejercicio del poder frente al estilo de Rafael Moreno Valle Rosas, siendo una de ellas que hace tres semanas accedió a reunirse con los líderes de la disidencia del Sindicato del Colegio de Bachilleres, la misma que ha sufrido persecución del actual gobierno estatal.

Hace tres semanas, en Izúcar de Matamoros, al encabezar un Foro Ciudadano como parte de la elaboración del Plan Estatal de Desarrollo, el gobernador electo fue interceptado por Jorge Rosas Yáñez, el líder de la disidencia del Colegio de Bachilleres (Cobaep), quien le pidió una audiencia. Gali lo citó para reunirse al final de dicho encuentro.

Durante una comida que la brindaron al ganador de la última contienda electoral, accedió a escuchar durante 15 minutos a Jorge Rosas Yáñez, quien le pidió que permita la realización de elecciones libres entre los maestros y trabajadores administrativos del Cobaep, para que sean las bases las que decidan quién debe ser su dirigente gremial.


Yáñez le explicó que el subsecretario de Gobierno, Fernando Morales Martínez, inició un proceso para relevar de la dirigencia sindical a Ricardo Ordaz Pérez, quien de manera autoritaria fue impuesto en el cargo al inicio del presente sexenio, como parte de una obsesión de Rafael Moreno Valle Rosas de acabar con Refugio Rivas Corona, el anterior líder gremial y quien sufrió una férrea persecución política.

Le expuso que se echó a andar un proceso para sustituir a Ricardo Ordaz por Melitón Aguilar Montes, quien antes era parte de la disidencia, pero ahora es alguien que está obedeciendo a los intereses de Fernando Morales.

Ese cambio, le advirtió, no es la solución al malestar que persiste entre las bases de trabajadores del Cobaep, ya que no es resultado de un relevo democrático.

Dicen que Gali se concretó a escuchar.

No opinó sobre las quejas que le expuso el docente del Cobaep en contra de los directivos de la institución.

Tampoco quiso comprometer una posición sobre la propuesta de que se convoquen a nuevas elecciones.

El gobernador electo le propuso a Rosas Yáñez iniciar conversaciones entre él y el equipo de transición del próximo gobierno.

Las negociaciones arrancaron ayer, en las oficinas de Gali.

Tal comportamiento contrasta con el del gobierno de Moreno Valle, que ante los reclamos de los trabajadores del Cobaep de que los dejen elegir a sus dirigentes sindicales se decidió, desde la cúpula del Poder Ejecutivo, mandar a despedir a Jorge Rosas, quien fue rescindido del pasado 15 de septiembre, sin que hubiera una causa justificada.

O con la posición que asumió hace cinco años la administración morenovallista. En una ocasión Refugio Rivas buscó un encuentro privado con el entonces secretario de Gobierno, Fernando Manzanilla Prieto, a quien le propuso lo siguiente:

Que dejara que hubiera elecciones sindicales en el Cobaep.

Rivas le ofreció a Manzanilla: “Si pierdo me voy del Colegio sin objetar nada. Retiro las demandas laborales contra el gobierno del estado”

Y remató: “Si gano estoy dispuesto a colaborar con el actual gobierno y ustedes respetan al sindicato”.

Manzanilla se concretó a responder: “Son órdenes del gobernador acabar con el sindicato. Contra eso no se puede hacer nada”.

Ahí acabó la reunión. Duró algo así como tres minutos.

El resultado de ese comportamiento autoritario es que el gobierno no ha logrado derrotar a Rivas, quien mantiene juicios laborales activos, y en el Cobaep se han vivido cinco años de inestabilidad laboral.

Ahora Gali por lo menos escuchó a los inconformes. Con Moreno Valle es imposible dialogar.