Función estratégica

Cartas a Gracia

 

Si el parque lineal tuviese otra función que justificar un gasto en infraestructura, Gracia, “otro gallo cantaría”. Destinado presuntamente a corredores y ciclistas, la angosta vía serviría si acaso, para que transiten peatones. Su estreches evitaría que fuese utilizada indistintamente por quienes privados del Parque del Arte, obtendrían una compensación que les fuese útil en etapas de entrenamiento previas a competencias de alto rendimiento entre las que se encuentran las carreras de maratón y medios maratón que tu practicas y que hoy te llevaron a correr 21 kilómetros, distancia que se incrementará a 30 en las próximas semanas y que de acuerdo al plan trazado por tu entrenador, te permitirían concluir con éxito, los 42 kilómetros y cacho que seguramente correrás en la XXXI edición del Maratón Internacional de la Ciudad de México, acto que, comercial aparte, se verificará el domingo 25 de agosto de 2013.


La guerra sucia que rodea a dos de los candidatos a ocupar la presidencia del municipio de Puebla, Gracia, permite cuestionar el uso de los tiempos de transmisión en radio y televisión reservados por Ley al Estado, entregados en parte, a los actores de los procesos electorales (candidatos, partidos políticos y coaliciones). Sin decir agua va, Gracia, endilgan a la audiencia con una sarta de peroratas dignas de cualquier pleito de cantina y ni siquiera, por la inmediatez, permiten la opción de apagar o cambiar la sintonía del medio. Que bueno que al larguísimo proceso electoral local solo le restan 10 días y que pronto concluirán las sandeces transmitidas. La audiencia debería contar con un defensor “de oficio”, que salvara, al público cautivo, de algo que afecta la salud emocional y que permite tararear un verso de Serrat, “Harto ya de estar harto, ya me cansé de preguntar al mundo porqué y porqué”.

Pero regresando al punto de la carta de la semana pasada, Gracia, preguntaría, relacionado con las funciones, reales o supuestas que desempeñan las supervisiones escolares, que ¿por que razón?, si es que las autoridades educativas federales las consideran “Estratégicas”, (Comunicado 079, junio 13 de 2013) , ¿asignan?, en las propuestas de leyes secundarias que habrían de normar lo relacionado con las reformas a los artículos 3 y 73 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, ¿funciones y atribuciones a tutores y evaluadores que serían propias de los y las supervisoras escolares y que sólo incrementaran la nómina gubernamental? Si consideran que serían “tres (los) aspectos fundamentales de la supervisión: (que) permite realizar un adecuado seguimiento y evaluación de programas y actividades escolares; (que) proporciona acompañamiento técnico–pedagógico al director del plantel y docentes; y (que) además, sirve de enlace entre las autoridades y los propios centros educativos.” (http://www. sep.gob.mx/es/sep1/C0790613#.UcdhvJXBdEQ) ¿qué motivo tendría el sustituirlos y no adecuar el marco normativo con el que actualmente se desempeñan?

Figura “de confianza” contemplada en el Reglamento de las Condiciones Generales de Trabajo del Personal de la Secretaría de Educación Publica (1946) bajo el nombre de “Inspectores administrativos” (Inspector escolar) lo mismo que los Jefes de Inspección de Zona, tienen originalmente una función de “control” y enlace con el sindicato y después, con sus superiores jerárquicos al ascender al “puesto” por la vía del escalafón. Basificados por obra y gracia de la estructura sindical que ayudaron a formar, responden a los intereses de su organización antes que a las instrucciones de las autoridades educativas que no surgen de sus filas.

Sin embargo, la tarea por desarrollar se antoja, Gracia, poco menos que imposible. Mayores de edad por llegar al puesto a través de los años y por méritos en campaña sindical, negados muchos de ellos a las nuevas tecnologías de la información y de comunicación que se pretende alcancen niños y niñas (competencias) merced a los reclamos de los empresarios y los organismos internacionales, acostumbrados a vivir bien y convertirse sólo en una mala correa de transmisión institucional pero efectiva en lides sindicales –ellos nombran en muchas ocasiones a los delegados sindicales de los centros de trabajo–, las supervisiones escolares y quienes las ocupan, deben transformarse y erigirse en un pilar fundamental de las políticas públicas derivadas de la reformas constitucionales establecidas en Plan Nacional de Desarrollo y en el Programa del sector educativo 2013–2018. Deberían, Gracia, ser duchos en principios establecidos por el Sistema Nacional de Planeación Democrática y acompañar a directivos escolares y personal docente para el logro de la tan ansiada calidad y acompañarlos para que la planeación educativa, la programación de actividades, el control y la evaluación (interna y externa) sean una realidad tangible en el ámbito escolar. Deberían convertirse en lectores asiduos, Gracia, y no de novelas y libros de divulgación sino obras encaminadas a la revisión de las doctrinas pedagógicas, de metodología de la investigación, y de la lógica desechada por la reformas a planes y programas de estudio, en una cantidad, por establecer metas, por lo menos equivalente a los libros exigibles a los alumnos por los programas de lectoescritura establecidos por la Secretaría de Educación Pública, lecturas que les permitiesen orientar a quienes de ellos dependerían. Pizpiretos en competencias matemáticas y de planeación estratégica, dejarían de lado la tramitología que ahora les ocupa y en cambio, analizarían fortalezas y debilidades de las instituciones a su resguardo, diseñarían programas de mejora continua y de evaluación interna y acompañarían a maestras y maestros para que superasen las deficiencias producto de su deformación profesional y del capital humano propio. Arietes de una profesión que dignifica, prestarían su servicio, mediante la ocupación de plaza de confianza–base, con sustento en el talento y siempre la fuerza les permitiera convertirse en los líderes académicos que las reformas demandan. Su función es estratégica, Gracia.