FRENAR EL DESPOJO

El intento del gobierno federal de expropiar 170 hectáreas de terrenos de cultivo en la junta auxiliar de La Resurrección, en la ciudad de Puebla, dejaría sin el 90 por ciento de la producción de maíz y frijol a esta comunidad nahua, donde el motor de su economía es la elaboración tradicional de tortillas y gorditas, advirtió el líder de la organización El Barzón en Puebla y diputado federal de Morena, Alejandro Carvajal Hidalgo.

Lo anterior implica que no sólo se acabaría la producción de maíz y la forma de vida de la comunidad, donde el 80 por ciento de las mujeres se dedican a la elaboración de este platillo típico, sino también está en riesgo su identidad cultural.

No hay ningún tipo de justificación para avalar, permitir o ejecutar el despojo que se está fraguando contra campesinos nahuas de La Resurreción, en una conjura de la que parecen estar participando cámaras de empresarios dedicados a la construcción con el contubernio de autoridades.


Se presume también que el terreno serviría para que los inmobiliarios realicen negocios con la venta de miles de casas para los trabajadores de la Secretaría de Educación Pública (SEP) federal, por lo que esa dependencia y su próximo titular, Esteban Moctezuma Barragán están obligados a rechazar cualquier nexo con el arrebato que pretenden los siempre voraces promotores del cemento.

La lucha de los indígenas de La Resurrección debe ser apoyada además por las autoridades recién electas que han prometido el cambio.