Con fotografías inéditas se verá en Puebla la faceta diplomática del escritor Sergio Pitol

Próximamente en Puebla, podrá verse una serie de imágenes fotográficas que dejan ver la faceta diplomática del escritor poblano Sergio Pitol (1933), fallecido el 12 de abril de este año en Xalapa, Veracruz.

Bajo el título de Sergio Pitol. Viajes, letras y mundos, en el Museo de la Cancillería, en la Ciudad de México, se exhiben fotografías inéditas de su vida como embajador en Checoslovaquia y momentos de amistad y trabajo con Augusto Monterroso, Carlos Fuentes, Margo Glantz y Juan Manuel Torres.

Asimismo, como parte de las 75 piezas de la muestra que estarán expuestas hasta el 12 de agosto, se muestra una serie escasamente conocida de las portadas de las traducciones de sus libros a diversas lenguas extranjeras.


“Queremos honrar al escritor, al diplomático, al viajero, al divulgador de otras literaturas y al extraordinario hombre que fue Sergio, mexicano y universal que por décadas combinó su trabajo creativo con el trabajo de un diplomático del servicio exterior mexicano”, aseguró el embajador Agustín García López.

De acuerdo con el director ejecutivo de la Agencia Mexicana de Cooperación para el Desarrollo (Amexcid), la particularidad de Pitol reside en que viajó a rincones del mundo que ni siquiera el intelectual mexicano promedio suele frecuentar.

“En 1961 la cancillería mexicana lo envió a la China maoísta como parte de un esfuerzo para establecer relaciones. En los ocho meses de su estancia, Pitol formó parte de un programa de traducción internacional en el que trabajó en su versión de Memory of a madman, de Lu Xun. En 1963 llegó a Varsovia como parte de un mayor intercambio entre México y Polonia y se familiarizó con las figuras más importantes de la época”, recordó García López.

En ese sentido, sus traducciones de compilaciones de cuentos y obras de teatro polacos marcarían su comienzo como especialista de literatura polaca en idioma español y en el mundo.

Acompañado de Natalia Saltalamacchia, directora general del Instituto Matías Romero (IMR) de la Secretaría de Relaciones Exteriores, el funcionario explicó que Sergio Pitol fue agregado cultural en tres ocasiones: en Francia en tiempos de Carlos Fuentes como embajador, Hungría y la Unión Soviética entre 1972 y 1981.

También laboró como agregado cultural en Yugoslavia en los años 60 del siglo anterior y culminó su carrera como embajador en Checoslovaquia en 1983 y 1988, por lo que tuvo la fortuna de presenciar el preludio de la llamada Revolución de Terciopelo, desde donde atestiguó la transformación del orden internacional derivado de la Guerra Fría en Europa central y oriental.

“Su labor infatigable por verter autores que en los años 60 y 70 que poco o nada le decían a los lectores occidentales abrió enormes perspectivas a las editoriales españolas y mexicanas para las que Pitol tradujo más de 30 títulos sólo en esa época y así traer a nuestro medio una multitud de autores traducidos del polaco, el ruso, el inglés, el italiano, el húngaro y chino”, destacó el embajador Agustín García López.

Sergio Pitol. Viajes, letras y mundos contó con el apoyo del acervo histórico diplomático de la Secretaría de Relaciones Exteriores, la Coordinación Nacional de Literatura del INBA, la Dirección de Literatura de la UNAM, la Fonoteca Nacional, el Archivo General de la Nación, el Fondo de Cultura Económica, el Canal 11, la Academia Mexicana de la Lengua, el Instituto Cervantes y la Dirección General de Cooperación Educativa y Cultural del Amexcid.

Con esta exposición concluyen las actividades del Homenaje Nacional a Sergio Pitol organizado por la Secretaría de Cultura federal. Después de exhibirse en el Museo de la Cancillería, la muestra irá a la ciudad de Puebla y luego a Xalapa, para regresar a la Ciudad de México a la sala Miguel Covarrubias de la UNAM y posteriormente, viajará al Museo de la Literatura de Budapest a invitación de la embajada de México en Hungría.

Sergio Pitol. Viajes, letras y mundos podrá visitarse hasta el 12 de agosto en el Museo de la Cancillería, ubicado en República del Salvador número 47, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, de lunes a viernes de 10 a 17 horas; la entrada es libre.