Expertas: el internet, un espacio de verdadera libertad que hay que defender

“La información libera. Si tenemos en cuenta que cuando nacemos lo hacemos gritando y enfurecidos, entonces debemos de defender nuestros derechos de la misma forma”, dice Katitza Rodríguez, una peruana radicada en San Francisco, abogada de profesión y defensora de los derechos humanos en internet como miembro de la Electronic Frontier Foundation.

Rodríguez estuvo en la ciudad de Puebla acompañada por Katarzyna Szymielewicz, también abogada y presidente de Fundacja Panoptykon, con sede en Polonia, para hablar sobre temas actuales como lo son la protección de los datos, el derecho a la privacidad, el acceso a la información y la vigilancia a la que debe estar sujeto el estado no porque se desconfié de él –o sí–, sino porque es imperante que el ciudadano ejerza “una vigilancia sobre quien lo vigila”.

Convocadas por el colectivo Acción Directa Autogestiva, un espacio interesado en debatir en torno a la información, la tecnología y el libre acceso que debe tener cualquier ciudadano, las especialistas ofrecieron una charla en la Universidad Iberoamericana, institución que las recibió con el apoyo de la Universidad Autónoma de Puebla.


La Electronic Frontier Foundation, explica Katitza Rodríguez durante una entrevista, es una organización gestada en 1990, año desde el cual ya se preveía lo importante que sería la protección de los datos y la defensa de los derechos humanos en internet. “Es un despacho de abogados interesado en defender al internet como un espacio abierto, descentralizado, en el que el usuario pueda ejercer su derecho”.

Por ello, a la web, Rodríguez la ve como “una herramienta democratizadora” que es necesario defender.

En el caso de Fundacja Panoptykon, señala Katarzyna Szymielewicz desde la terraza donde sucede la charla, es una organización preocupada en la defensa de los derechos digitales y también en la protección de los derechos humanos, vistos desde un contexto contemporáneo marcado por la vigilancia que ejercen los gobiernos –y el poder en general– sobre las comunicaciones, ya que son vistos como espacios “no solo de libertad digital, sino de verdadera libertad”.

De la misma forma en que la tecnología avanza, toma de nuevo la palabra Rodríguez, es que crecen los derechos  y la vulnerabilidad de los usuarios.

“Estamos frente a una población que en general es vulnerable, así que nuestro activismo es en línea, en países con medios centralizados y en los cuales nuestro poder reside en llevar este mensaje”, dice la activista, quien ha visitado y está al tanto de lo que sucede en por lo menos 14 países de América Latina.

El Estado, continúa la directora de Electronic Frontier Foundation, debe hacer su trabajo pero con responsabilidad e incluso de manera vigilada por los usuarios.

“La tecnología nos ha empoderado, pero no es neutra –irrumpe Katarzyna Szymielewicz–, por lo que es necesario tener en cuenta los riesgos de su uso, y saber que existen herramientas como el software libre y otros medios descentralizados”.

Añade que el problema es que no se ha creado ni desarrollado una forma de protección, y por ello los medios y soportes alternativos como el software libre se colocan como una forma de “esperanza”.

“No significa que dejemos de mostrarnos en el twitter –arguye ahora Katitza– ya que el activista y el ciudadano de a pie recurre a estos medios porque necesita expandir su mensaje para luchar”.

En ese sentido, dice Katarzyna, el debate incluso no está en la privacidad de lo que los usuarios quieren mostrar sino el control que se tiene sobre esa información personal y el uso que podrían darle agentes externos como el poder, en ejercicios como la infiltración y el resguardo de los datos.

“Ten control sobre tu vida, de eso se trata. La gente joven puede preocuparse por su privacidad e irónicamente, mostrar todo en su perfil de facebook. Lo interesante es que esto mismo puede ser una máscara y a la vez una fuente de información susceptible de ser recabada y analizada de manera indirecta”.




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