Ese reptil que soy

Ese reptil que soy de brillantes ojos amarillos, se arrastra en su total longitud y grosor por donde voy, se mueve en anillos concéntricos a mí alrededor para escudriñar a quien me persigue en mi materialidad, y sobre todo en mi interior, oliendo el miedo que me acecha, quemando el oxígeno que respiro y devorando mi fuerza y mi valor.

Ese reptil que soy me espía, me mengua, me escruta; busca debajo de la cama, en las esquinas de los cuartos, en la dilatación de las calles, en ese horizonte cegado; escarba mi interior, conoce mis profundos e innombrables secretos y los estrangula con su abismal presencia amenazante; prohíbe nombrarlos, veda merodearlos so pena de deglutir el ansia de vida toda.

Sin ser convocado me acompaña de madrugada, antes de romper el alba, a caminar en la penumbra en silencio. Se regodea de ser mi única, solitaria y asfixiante compañía que con su oscuro manto cubre el horizonte luminoso del sol naciente que no concede permear sospecha alguna de fosforescente atisbo.


Ese reptil que soy es una sombra en la oscuridad; es luz ahogada en su fracasada chispa que no permite señuelo alguno de esperanza ni claridad: paraliza mi tiempo, intoxica mi espacio y no consiente movimiento alguno, aún sea por camino equivocado.

Soy el reptil y soy su artilugio que camina sin escuchar el canto de las aves, sin ver el verde encendido de la alborada; sin sentir la frescura de la aurora: cada paso veo sin mirar, ahogo  respiros sin oler y suspendo circunstancia y oportunidad al extinguir cada intento de sentimiento o emoción. Aún el miedo se diluye y, el pánico, se demuele para evitar la crisis renaciente.

Ese reptil que soy observa cada paso que doy, cancela cada ensayo de pensamiento, nulifica cada pujo de emoción: Soy su ardid que aparenta vida plena, sonrisa sincera, alegría colmada, luminosa inteligencia; soy un artificio, un engaño, un truco que se incendia y se apaga para volverse a encender en el ciclo de flujo y reflujo interminable del tinglado de la enredada apariencia.

Soy sombra y soy reptil, soy penumbra y oscuridad, soy compañía y abismo, soledad y ruido, artilugio que no es fracaso; soy miedo frustrado y pánico ahogado, soy anzuelo que falsea la vida que se ahoga pero no muere.