Entrenamiento para el cerebro envejeciente

Un grupo de investigadores encontró que los adultos mayores que se ejercitan con juegos de video tridimensionales (3–D), de forma exitosa, mejoran sus habilidades para mantener la focalización y llevar acabo multitareas1. Los resultados de sus investigaciones destacan el potencial del cerebro envejeciente para mejorar ciertas destrezas.

Mientras envejecemos; los cambios en el cerebro pueden afectar nuestras habilidades cognitivas. Una de las funciones más afectadas es la de realizar múltiples tares, la habilidad de poder realizar tareas múltiples simultáneamente (lo que en inglés llaman multitasking). El tener que atender múltiples tareas ha venido a ser muy común en nuestros días, las diferentes demandas y las nuevas tecnologías han abierto esa posibilidad. La era digital ha puesto en jaque la habilidad de atención del ser humano. La puesta de atención en una idea o en algo específico es una capacidad mental que el ser humano ha adquirido durante su desarrollo evolutivo.

La atención, según el filósofo y psicólogo norteamericano, William James, consiste en un acto voluntario que podría describirse como el dirigir la vista tomando en consideración aquello que se asienta presente. Ésta consideración nos lleva a otra característica señalada también por W. James, el carácter selectivo de la atención. El bosque se encuentra tan lleno de estímulos sensoriales que de no existir una selección de ellos nunca veríamos el árbol. Nuestro cerebro contiene una capacidad limitada para atender una variedad de eventos simultáneamente, lo que hace imposible procesar todo al mismo tiempo. Debido a esta última característica, el atender exige realizar conductas de selección y de inhibición al mismo tiempo.


La atención selectiva implica al mismo tiempo un cierto grado de alerta a la información desatendida que puede acceder por cualquier canal sensorial. Éste aspecto interesante de la atención es denominado atención “automática”. Consiste en un estado de alerta que se mantiene sobre la información desatendida. Desde un punto de vista neuroanatómico esto implica relacionar las partes del cerebro que trabajan con lo consciente y lo inconsciente. Por ejemplo, en una tarea de aprendizaje se involucra gran parte de la corteza cerebral, con la práctica, la atención consciente ya no se requerirá, automatizándose el ejercicio, al igual que cuando corremos bicicleta. En estudios topográficos se puede observar que la corteza cerebral deja de involucrase en actos automatizados a menos que se introduzca algo novedoso, lo que a su vez requiere una atención consciente2.

El grupo de investigadores, dirigido por Joaquin A. Anguera and Adam Gazzaley, de la Universidad de California, San Francisco, examinaron la habilidad de adultos mayores para realizar múltiples tares así como el mejoramiento en el control cognitivo de ellos, esto es, la habilidad para interactuar en ambientes complejos para alcanzar metas. Los adultos mayores que se ejercitaron en juegos de múltiples tareas, una hora diaria, tres veces por semana durante un mes, mejoraron significativamente su índice de rendimiento en las habilidades de múltiples tareas al final del entrenamiento. Los investigadores encontraron que el entrenamiento en ejercicios de múltiples tareas resultó en un mejoramiento generalizado en las habilidades cognitivas, particularmente la memoria de trabajo y la atención.

Entre los aspectos de mayor interés en el envejecimiento del cerebro está el conocer como ocurre la perdida de la memoria así como la pérdida de la capacidad cognitiva. Al igual que en muchas otras situaciones de salud, existe una relación intrincable entre genoma (los genes) y medio ambiente. Hasta el momento, la ayuda para prevenir un deterioro de las funciones cognitivas y el mantenimiento de una mente saludable durante la vejez parece provenir del medio ambiente. El punto clave está en mantener al cerebro en constante reto.

En la interacción entre lo aprendido y lo por aprender, la atención se involucra en un grado variable. En la medida en que se requiera mayor atención habrá una mayor interacción entre las áreas del cerebro encargadas de las funciones ejecutivas, motoras y perceptivas. En el caso del “multi–tasking el proceso de aprendizaje se ve afectado cuando una tarea que requieren atención completa. En unos casos no se aprende y en otros el aprendizaje no es robusto. Para que un individuo ponga atención sobre un objeto requerirá integrar la información proveniente de varias partes del cerebro. El dónde miramos, exige un control sobre la dirección de los movimientos en el momento de alcanzar los objetos en el espacio, lo que hace necesario la asociación del procesamiento motor y la coordinación de los movimientos con nuestras intenciones3.

La atención tiene relación con la capacidad de ignorar parte de la información sensorial que llega al cerebro en un momento determinado mientras se presta interés selectivamente a otros estímulos. Es fundamentalmente una actividad voluntaria, de capacidad limitada y selectiva, lo que significa que, decido interesarme en algo al mismo tiempo que decido desinteresarme de lo demás. Lo que nos refiere a la posibilidad de tratamiento simultáneo de un conjunto de información en relación con varios sistemas de capacidad limitada. En definitiva la atención es el mecanismo que está implicado directamente en la recepción activa de la información, no sólo desde el punto de vista de su reconocimiento, sino también como elemento de control de la actividad psicológica4.

La actividad mental, como los de los crucigramas, los debates políticos con los amigos y cualquier otro ejercicio mental mantienen las conexiones neuronales fuerte, de la misma forma que los ejercicios físicos mantienen las fibras musculares fuertes. La lección de la rutina del ejercicio es la misma: úsalo o piérdelo. Si usted estimula las funciones cerebrales las mantendrá, sino, las perderá. El aprender cuando se ha envejecido puede tomar un poco más de tiempo, pero permanecemos aprendices potenciales toda nuestra vida.

Las funciones ejecutivas son una de las áreas cognitivas que se van deteriorando con los años. Éstas están relacionadas con la habilidad para planificar, organizar el tiempo, estar enfocado y motivado en alguna actividad. Las alteraciones en las funciones ejecutivas también interfieren con la habilidad del individuo para establecer y mantener el apoyo social. El proceso ejecutivo, también se conoce como memoria de trabajo y se relaciona con la memoria a largo plazo. La memoria de trabajo utiliza el mismo sistema de memoria consciente que el cerebro emplea para formar memorias consolidadas, es decir, memorias a largo plazo. Lo que actualmente se llama memoria de trabajo, más que una simple memoria, parece consistir en un sistema general de control cognitivo y de procesamiento ejecutivo que guía el comportamiento y que implica interacciones entre los diversos procesos mentales como lo son: la atención, la percepción, la motivación, las emociones y la memoria.

Con la actividad física, la habilidad de los sujetos para cambiar de una tarea a otra mejora, las distracciones decrecen y la habilidad para parar cualquier cosa que estén haciendo (como quitar el pie del acelerador del carro) aumenta. Esto quiere decir que la memoria de trabajo mejora y que también lo hacen las funciones ejecutivas con el entrenamiento. Los adultos mayores que permanecen en contacto con sus familias y amigos se mantienen en mejor forma física y mentalmente que aquellos que viven aislados. Los datos demuestran que una vida socialmente activa beneficia las funciones cerebrales tanto como lo hacen los ejercicios físicos. El estar socialmente activo también ayuda a mantener una actitud positiva, al estimular los sentimientos de valoración.

 

 

1http://www.nih.gov/researchmatters/september2013/09162013training.htm.

2Geral M. Edelman, Wider than the Sky, 2004, Yale University Press, US p. 87–96.

3Luria AR. Las funciones corticales superiores del hombre. La Habana: Orbe; 1977.

4García J. psicología de la atención. Madrid: Síntesis; 1997; Rev Neurol 2008; 46 (Supl 1): S69S70.