En su “desdén por las artes” cierra RMV la Galería de arte moderno y contemporáneo

En la imagen, la Galería de arte moderno y contemporáneo “Ángeles Espinosa Yglesias”, que hace unos días fue cerrada
En la imagen, la Galería de arte moderno y contemporáneo “Ángeles Espinosa Yglesias”, que hace unos días fue cerrada

En la Galería de arte moderno y contemporáneo “Ángeles Espinosa Yglesias”, un espacio fundado en 1993 a partir de la creación del centro comercial Paseo de San Francisco, hay movimientos de infraestructura y personal. No se trata, precisamente, de las acciones necesarias para desmontar o montar una nueva exposición, sino de un cambio radical: a su cierre definitivo como lugar de exhibición y reflexión de la creación actual, para convertirse en simples oficinas gubernamentales.

El cierre, ocurrido hace unos días en total secreto y sólo advertido por miembros de la comunidad artística de la ciudad que denunciaron el hecho a través de las redes sociales, responde al desinterés del gobierno que encabeza Rafael Moreno Valle Rosas hacia la cultura en general, y ahora de manera particular hacia los espacios que administra el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Puebla (CECAP).

Entrevistados por separado, artistas y gestores diversos, como Arturo Elizondo, Rosa Borrás, Francisco Guevara, Santos Cuatecontzi e Iván Ruiz dieron su opinión sobre el cierre de la galería; asimismo, refirieron a la organización de creadores y gestores locales que tiene como bastión a las redes sociales, en particular el Facebook, en la que se denuncian algunas de las fallas y omisiones de dicho espacio hasta la semana pasada dirigido por Teresa Arenas.


Entre las fallas, los participantes de la organización –que se cuentan en unos 80– señalan la suspensión del Encuentro estatal de arte contemporáneo y su foro virtual, además de la cancelación de las becas, con lo que se demuestra “el absoluto desdén por las artes visuales; ya que no se trata tan solo de la pérdida de un espacio físico, sino de la pérdida de la identidad cultural”, algo que lleva a una tajante conclusión: que “el gobierno considera banal el arte”.

 

Sacrificar la cultura, desinterés, desazón, simulación y un claro momento de crisis

 

Para Arturo Elizondo, creador con más de 20 años de trayectoria, es criticable la forma en que actuaron el gobierno y sus funcionarios, principalmente el encargado del CECAP, Jorge Arturo Lozoya: “Se actuó en secreto, sin comunicar, sin que la colectividad tuviera representación”.

Sobre todo, el creador del proyecto Estrictamente público, señaló que el cierre del espacio y la cancelación de sus proyectos repercuten necesariamente en los recursos que maneja el CECAP, algunos de ellos de orden federal, por lo que habría que preguntarse para qué es esa reducción, ya que “todo apunta que es para la construcción del Barroco Museo Internacional”, proyecto impulsado por el gobernador Moreno Valle, el cual ha sido criticado.

Por último, Elizondo señaló que el daño repercutirá en las futuras generaciones de creadores, ya que se sacrifica una cultura local –todavía “incipiente”–, por otra “cultura turística” que impulsa la actual administración. “El proceso, eso creo, todavía se puede revertir si nos organizamos, si hacemos un frente común de defensa de los espacios”.

Por otro lado, Francisco Guevara opinó que es “difícil saber con claridad hacia dónde va el gobierno” debido a la forma en que se conduce el CECAP y los constantes cambios de titular.

El director de Arquetopia, fundación para el desarrollo que funciona en Puebla y Oaxaca, agregó que habría que cuestionar la “inoperancia del espacio y su encargada Tere Arenas”, ecuación a la que se agrega el desinterés de los creadores locales, ya que para él es claro que el cierre tiene que ver con la distancia y la falta de propuestas, así como de resultados por parte del sector.

Para Guevara, concluye al teléfono, lo urgente es el “diálogo” que debe darse entre pares y principalmente con el “gobierno”, un ente lejano e invisible, pese a que tiene a un consejo estatal en representación.

Otra opinión fue la de Rosa Borrás, quien trabaja desde la independencia y la crítica. Para ella, el cierre de este espacio sí está relacionado con el desinterés del gobierno por impulsar espacios de reflexión, ya que prefiere que el público de a pie, el ciudadano, no tenga algún referente de educación.

Además del desinterés gubernamental, agregó la artista visual, es necesario notar algo: “Que el cierre responde a la crisis, al momento de corrupción e impunidad por el que atraviesa el país, la realidad a la que la cultura está ligada”.

Lamentablemente, sentenció Borrás, “no le podemos pedir peras al olmo: no sorprende la actitud del Estado, del gobierno actual, porque su actuar es nefasto y retrógrado”.

“El panorama se ve complejo. Puebla se quedó y no pudo concretarse como una escena pujante del arte a nivel nacional. Ahora es un punto de quiebre y de partida para trabajar en colectivo, para hacer las cosas de manera organizada y horizontal”, opinó Santos Cuatecontzi.

El artista, fundador y miembro del Colectivo La 15, también durante una entrevista, mencionó que es lamentable el cierre de la Galería de arte moderno y contemporáneo por una razón: porque espacios dedicados a la cultura se traspasan a modelos fríos y de simple administración.

“Espacios que servían para algunas expresiones, que si bien se operaban en parcialidad, se cierran y causan desazón, porque ya no proponen una apropiación y reflexión”, dijo.

Paradójicamente, continuó Cuatecontzi, este es un momento de oportunidad para los artistas: para crear redes reflexivas, colectivas y de crecimiento grupal, en donde tomar posturas y tener acción sean constantes. Ante la actitud de los artistas, finalizó, será necesario que el gobierno, el CECAP, su secretario ejecutivo y la ex directora de la galería hagan un “ajuste de cuentas” que apele a la autocrítica y a la autoreflexión.

Para cerrar, el historiador del arte por la UNAM, Iván Ruiz, estableció “que el posible cierre de la galería ha sido una muerte anunciada, y tal hecho –en verdad lamentable– es el resultado tanto de una política cultural fallida como de un encubrimiento que los propios artistas llevaron a cabo, específicamente, con la gestión de ese recinto”. Una de las evidencias, continúa, es el mismo Encuentro estatal de arte contemporáneo, que agotó su esquema y su impacto entre la propia comunidad cultural.

“Desde hace varios años el Encuentro representó la suma de la trivialización de los modos de producir arte contemporáneo, la creciente institucionalización de las artes, y la cuota administrativa que el CECAP debía pagar para simular un interés por las expresiones plásticas y visuales”, concluyó.

 

Maestro Toledo: su obra y donaciones estarán en una bodega

 

Al cierre de la Galería de arte moderno y contemporáneo “Ángeles Espinosa Yglesias”, y al cese de Casa Albisúa como sede administrativa, apuntan, habrá que sumarle en un par de meses la extinción de la Fototeca Juan Crisóstomo Méndez y el Museo Taller Erasto Cortés (Mutec). Asimismo, como ha comentado el periodista y gestor cultural Joaquín Ríos, el mismo destino tendrán el Museo de arte popular Santa Rosa y la Casa del Escritor.

Resalta el caso del Mutec –7 Oriente 4–, que cumplió 13 años de haber sido fundado por iniciativa de la familia del artista poblano Erasto Cortés y sobre todo por el padrinazgo del reconocido artista de la gráfica, Francisco Toledo, quien otorgó los más de 3 mil ejemplares de arte que conforman la biblioteca especializada, a la par de grabados y placas que se suman a las 906 piezas catalogadas. Al maestro juchiteco habrá que decirle que su obra gráfica y sus libros donados estarán próximamente guardados en una bodega.




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