En Lafragua muestran el espejeo entre la cultura clásica y la obra de Alberto Vizcarra

Venus en su nacimiento, la Medusa envolvente, Ícaro y el Centauro, también el amoroso Eros y el ágil Fauno, además de una decena de perfiles clásicos, conviven en diferentes tiempos y espacios, a través de diversos soportes y lenguajes artísticos, como parte de la exposición La estampa clásica grecolatina y el inconsciente estético de Alberto Vizcarra que abrió en la sala de lectura de la Biblioteca Histórica José María Lafragua –Juan de Palafox y Mendoza número 407, Centro Histórico.

Curada por la historiadora del arte Laurence Le Bouhellec, la muestra propone un diálogo entre el arte y el libro, entre las esculturas y piezas de orfebrería en plata de este importante artista sonorense radicado desde hace más de 20 años en Puebla y la selección de libros y/o estampas que pertenecen al rico acervo de la biblioteca de la Universidad Autónoma de Puebla.

Hasta el 29 de abril podrá visitarse esta exposición que propone –como explicó Le Bouhellec– romper con el canon tradicional de la biblioteca y su espacio exclusivo para el libro, y pensar –en una idea moderna planteada desde hace tiempo por varios intelectuales– que es posible hacer conexiones entre disciplinas.


“Soy de las que piensan que existe un inconsciente estético que abarca el imaginario de un artista, que lo lleva no a copiar, sino a nutrirse de las raíces de la cultura y de las formas que se crearon con ellas”, expuso la académica de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP).

Dijo que se trata, como lo ha hecho Vizcarra, de tomar como fuente lo que está lejos o cerca para crear un “arte puro nuevo”, a partir de la reinterpretación y la retroalimentación de las fuentes de la cultura que desde siempre han sido colectivas.

En este caso, entre los materiales impresos de la Biblioteca Lafragua y las piezas en pequeño y mediano formato del maestro Alberto Vizcarra, también se revisa el diálogo posible entre dimensiones: la bidimensionalidad de los libros y la tridimensionalidad de las esculturas.

“Existen pocas oportunidades de ver convivir al arte y al libro. Aquí las dos disciplinas interactúan en un solo campo, pese a que usualmente han estado separadas. Aquí se presenta esta alianza en un montaje que también parte de este imaginario”, dijo Laurence Le Bouhellec.

En dicho montaje, realizada por Mercedes Salomón Salazar y el equipo de la Biblioteca Lafragua, la medusa aparece en diversas estampas recogidas de varios libros del acervo universitario y se representa en la pequeña y bela escultura de plata realizada por el artista nacido en 1963 en Ciudad Obregón, Sonora.

Laurence Le Bouhellec, profesora del Departamento de Letras, Humanidades e Historia del Arte de la UDLAP, agregó que otro aspecto en la obra de Vizcarra es que no todas las piezas están hechas del mismo material que es la plata pues también se incluyen obras de resina.

De ellas, además, destacó el encarnamiento –la aplicación de color para semejar la piel–, una aportación de Isabel Sánchez, compañera de vida de Vizcarra, quien recupera esta tradición novohispana dándole “textura y visibilidad a las piezas”.

Un plus, consideró la especialista, son la colección de documentos e imágenes incorporadas a la muestra La estampa clásica grecolatina y el inconsciente estético de Alberto Vizcarra debido a que se tratan de ejemplo franceses que dejan ver la calidad de manufactura en el grabado.

“(Los grabados) permitieron hacer el enlace entre lo bidimensional y lo tridimensional, permitieron además hacer la selección de piezas en el taller de Vizcarra, algo que no fue fácil pero que al final muestran el abanico de elementos iconográficos que hay en común”, explicó Le Bouhellec.

A estos aspectos el artista Alberto Vizcarra suma un comentario crítico y social en la exposición La estampa clásica grecolatina y el inconsciente estético de Alberto Vizcarra, aspecto que ha estado presente a lo largo de su obra y trayectoria.

Aquí, lo hace al empatar dos piezas: el Gladiador moribundo que aparece representado en un grabado de manufactura francesa y el Gladiador caído, una obra de resina en la que aparece un hombre atado de manos y cegado con una venda en los ojos, que alude a un secuestrado, a un levantado, a un desaparecido a manos de la violencia y el narcotráfico del país.