En el paquete de OHL a IFM van la autopista México–Puebla y la Amozoc–Perote

En el paquete de OHL a IFM van la autopista México–Puebla y la Amozoc–Perote.

La autopista México–Puebla fue parte de la venta que hizo el consorcio español Obrascón Huarte–Laín a su par australiano IFM Global Infrastructure Fund. La misma suerte corrió la vía rápida de peaje Amozoc–Perote.

En fechas recientes, la autopista México–Puebla se convirtió en una vía sumamente insegura por los asaltos y ejecuciones, mientras que su similar del tramo Amozoc–Perote es considerada una de las más peligrosas por los malos peraltadas.

El 3 de marzo del año pasado, el gobernador de Puebla, José Antonio Gali Fayad, decidió corregir una obra realizada durante la administración de su antecesor, Rafael Moreno Valle, y la del presidente Enrique Peña Nieto, y anunció que para acabar con los severos embotellamientos que se padecían en la parte baja del segundo piso de la México–Puebla.


El mandatario poblano señaló que se destruirá la ciclopista, que tuvo un costo de 150 millones de pesos, con el propósito de establecer ahí un tercer carril para la circulación de automóviles:

“Vamos a ampliar la parte inferior del carril del segundo piso para que los trabajadores, los compañeros de trabajo que están en todos los sectores, en todas las empresas, puedan llegar puntualmente; no solamente es un cuello de botella, no solamente presenta retrasos, no solamente puede provocar accidentes, sino también dichos premios de productividad y de puntualidad también están siendo afectados”, indicó en ese momento Gali.

Por su parte, también en esa ocasión, Martha Vélez Xaxalpa, recordó que las responsable de la edificación de los 15.3 kilómetros de la vialidad fueron las empresas Obrascón–Huarte–Laín y Pinfra, por lo que se revisaría el contrato para la construcción del segundo piso de la autopista México–Puebla para poder deslindar responsabilidades.

La obra de retiro de la ciclopista se concluyó, pero no se supo de la aplicación de sanciones a OHL o a Pinfra; sin embargo, el segundo piso de la autopista México–Puebla se ha convertido en un tramo peligroso.

El 20 de mayo del año pasado, poblanos y veracruzanos emitieron una alerta ciudadana a través de redes sociales para no circular con vehículo particular a partir de las 20 horas sobre la autopista México–Puebla–Orizaba, debido a la ola de robo con violencia, ejecuciones y la falta de seguridad.

La alerta fue emitida por un grupo de automovilistas y operadores de transporte de carga, quienes son los principales agraviados por el robo de camiones que transportan electrodomésticos, artículos escolares y lácteos.

Los ciudadanos demandaron mayor vigilancia en las carreteras al gobierno federal, donde los delincuentes operan con impunidad.

A los gobiernos estatales de Puebla y Veracruz los conminaron a trabajar de manera coordinada con las autoridades federales con la finalidad de frenar los robos y ejecuciones.

En la primera semana de septiembre de 2017 se perpetraron en la autopista México–Puebla cuatro ejecuciones.