En crisis el hospital del IMSS “La Margarita” tras un año de hacinamiento

En una sala conviven más de 70 hospitalizados hombro con hombro ante la insuficiencia de espacio, compartiendo un solo baño por días e incluso semanas. Los menos afortunados aguardan desde una silla, la mayoría sin un diagnóstico, pues no hay lo más elemental, ni siquiera agua para la toma de medicamentos.

Es la situación que se vive en el Hospital General de Zona 20 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), ubicado en la unidad habitacional La Margarita de la ciudad de Puebla, el cual está a punto de cumplir un año de operar en condiciones de saturación e insuficiencia, porque el gobierno federal demoró por casi 11 meses la construcción de dos nuevos nosocomios que sustituirán al Hospital 36 “San Alejandro”, declarado inhabitable tras el temblor del 19 de septiembre pasado.

La unidad médica de “La Margarita” absorbió el servicio que se ofrecía en el inmueble inutilizado y la situación se mantendrá así por dos años más, pues los contratos que licitó el IMSS para la construcción de las nuevas instalaciones determinan la conclusión de los trabajos hasta el 2020.


La obra requerirá una inversión superior a los 2 mil millones de pesos y se desarrollará en el Centro Internacional de Medicina (CIMA), localizado en la reserva territorial AtlixcáyotlQuetzalcóatl, dentro del municipio de San Andrés Cholula.

 Trabajadores recomiendan exhibir el mal servicio

 Mientras avanza la construcción de las nuevas instalaciones, iniciada apenas este mes, la inconformidad priva en “La Margarita” y no sólo entre los hospitalizados, sino también entre los trabajadores de la institución, quienes recomiendan tomar imágenes y videos para difundirlos en redes sociales, a fin de presionar a las autoridades a agilizar la obra.

A la redacción de La Jornada de Oriente hicieron llegar una videograbación con fecha del 19 de agosto pasado, en el que se observa una sala que es insuficiente para dar atención a todos los pacientes internados.

Aunque dos camas ocupan el espacio destinado a una, decenas se acomodan en los pasillos, mientras en los espacios restantes se colocaron sillas para atender a más derechohabientes, la mayoría con tratamiento vía intravenosa que se encuentran a la espera de que les den el alta o les realicen estudios de diagnóstico.

Pacientes esperan días sin tener un diagnóstico

Los pacientes deben comprar botellas de agua, jabón y papel higiénico para uso personal durante toda su estancia, la cual se puede alargar por varios días en razón de que el equipo médico sufre desperfectos de manera continua.

Una de las internadas el 19 de agosto acudió a la unidad médica por un dolor agudo en la rodilla que requería la toma de radiografías, pero el aparato no estaba en funcionamiento.

Tras cinco días de espera en el nosocomio, el responsable del área de observación la reprendió por acudir al hospital de “La Margarita”, en vez de ingresarse en el Hospital de Traumatología y Ortopedia, ubicado también en la capital. Le informó que no le podrían tomar las placas requeridas, por lo que autorizó su salida con la instrucción de que acudiera con su médico familiar para que él realizara el diagnóstico.