Emite CNDH recomendación por contaminación del Atoyac

Las descargas residuales no controladas, tanto municipales como industriales, contaminan el río Atoyac en agravio de las personas que habitan y transitan en los municipios de San Martín Texmelucan y Huejotzingo en el estado de Puebla, y en los municipios de Tepetitla de Lardizábal, Nativitas e Ixtacuixtla de Mariano de Matamoros en el estado de Tlaxcala.

Así lo estableció la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), y precisó que las autoridades de los tres niveles de gobierno son omisas en garantizar los derechos humanos a un ambiente sano, al saneamiento del agua y al acceso a la información.

La contaminación del agua por sustancias químicas, como los metales pesados y contaminantes orgánicos persistentes, presentes en los aditivos químicos de equipos eléctricos, los productos de limpieza, los textiles y los muebles, pueden acumularse en los organismos de los seres humanos, fauna y flora, causando efectos carcinógenos y otros efectos adversos en los sistemas reproductivo, inmunológico, endócrino y en el desarrollo, advirtió la CNDH en el marco del día mundial del agua que se celebró el 22 de marzo.


Debido a esta situación, el organismo nacional originó la recomendación 10/2017 y la dirigió a cuatro dependencias federales: Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), a la Comisión Nacional del Agua (Conagua), a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

También señaló al gobernador de Puebla, José́ Antonio Gali Fayad; y a su homólogo de Tlaxcala, Marco Antonio Mena Rodríguez. Al igual que a los alcaldes de los cuatro municipios involucrados.

Luego de señalar omisiones, la CNDH recomendó a la Semarnat que implemente un programa integral de saneamiento de la cuenca del alto Atoyac, a la Conagua le encomendó que imponga las medidas técnicas correctivas y de urgente aplicación para evitar descargas de aguas residuales fuera de la normatividad, y a la Profepa que elabore un programa de visitas de verificación e inspección anual para la vigilancia de las industrias, empresas y municipios ubicados en la cuenca.

A los gobernadores de Puebla y Tlaxcala, les recomendó que gestionen la provisión de presupuesto suficiente para el otorgamiento de recursos públicos a los municipios para la construcción, operación y mantenimiento de las plantas de tratamiento suficientes para la operatividad de los servicios municipales.

Finalmente, a los alcaldes involucrados les requirió que establezcan como requisito indispensable para el otorgamiento de nuevos permisos de descargas de aguas, la instalación de sistemas de tratamiento de aguas residuales eficientes con programas de mantenimiento periódico.

La CNDH hizo un llamado a las autoridades señaladas para que colaboren para sanear al Atoyac, pues a pesar de que existe publicada una Declaratoria en la que se especifican límites de descarga de contaminantes a este cuerpo de agua más rigurosos, no han llevado a cabo las acciones necesarias para atender el caso, por lo que las descargas irregulares de aguas residuales continúan, y la contaminación del río y sus afluentes persiste hasta ahora.

El organismo público informó que la recomendación 10/2017 fue debidamente notificada a todos los titulares señalados, y espera su cumplimiento.