Con elementos de la cultura de Puebla revisan a la flor como rasgo del arte nacional

La flor en la cultura mexicana muestra que incluye escultura, pintura, cerámica, grabado, documentos coloniales, objetos utilitarios y de la cultura popular, así como indumentaria tradicional ■ Foto Abraham Paredes

Dechados, rebozos, huipiles, quechquémitl e indumentaria como los que se fabrican en el estado de Puebla, incluido el traje de la China Poblana, forman parte de una exposición que da un amplio y profundo recorrido tanto histórico como estético de la representación que se ha hecho en el arte del país desde tiempos prehispánicos sobre un elemento: la flor.

Bajo el nombre de La flor en la cultura mexicana, a la sala de exposiciones temporales del Museo Nacional de Antropología en la Ciudad de México arribó, luego de ser exhibida en Yucatán y Zacatecas, esta muestra que incluye escultura, pintura, cerámica, grabado, documentos coloniales, objetos utilitarios y de la cultura popular, así como indumentaria tradicional.

Con la curaduría de Sofía Martínez del Campo, esta muestra que se podrá visitar hasta el 17 de junio, está compuesta por 365 piezas e inicia con una piedra labrada que representa a Xochiquétzal, proveniente de Xochicalco.


A través de cinco núcleos temáticos, la exposición analiza a la flor como un símbolo esencial de la representación, mediante una gran variedad de obras pertenecientes a diversos museos del INAH, además del Museo Nacional de Arte y de colecciones particulares.

En la primera sección, titulada La flor: metáfora de lo precioso, el visitante podrá admirar piezas prehispánicas de diferentes culturas como la escultura huasteca de Macuilxóchitl, figurillas de Xochipilli encontradas en Tenochtitlán, fragmentos de murales de Teotihuacán, el brasero del dios de la Agricultura del Templo Mayor y un relieve con flores procedente de Chichen Itzá.

También se exhiben el facsimilar del Códice de Tututepetango, cajas ceremoniales, ollas, vasijas, cuencos y platos bellamente adornados con motivos florales, además de sellos, pendientes y orejeras de diferentes orígenes: zapotecos, purépechas, olmecas y mazatecos.

En La flor: descripción de lo desconocido, el segundo núcleo de esta muestra, se presenta la riqueza vegetal de nuestro país, conformada por cerca de 30 mil especies de diversos ecosistemas: plantas acuáticas, de montaña, praderas, selva baja y bosque tropical, a través de litografías y otros registros botánicos.

Muestras del herbario de la UNAM de plantas como el amaranto, el maguey pulquero, la tuna blanca, el maíz, el lirio azteca y el toloache, se presentan junto con el facsimilar de la Dendrología natural de Fray Juan Caballero del siglo XVIII y fotografías de Tina Modotti así como estudios realizados por José María Velasco.

Después, en el módulo denominado La flor: alegoría de lo divino, el espectador podrá admirar obras de arte novohispano en las que la flor jugó un importante simbolismo, ya que por ejemplo el jazmín estaba relacionado con el paraíso, mientras que el clavel rojo significaba el sacrificio y el amor de Jesucristo por los hombres.

Óleos como Los desposorios de la Virgen de Cristóbal de Villalpando, Juan Diego de Miguel Cabrera y Cristo en el jardín de las delicias de José de Ibarra, están en exhibición junto a la Cruz de Calavatra del siglo XVIII, prendas religiosas finamente bordadas, estandartes y hasta el Capitular de Libro de Coro de Bernardo de Silva de 1772 y 1774.

El recorrido continúa con la sección La flor: símbolo de lo bello con obras donde predominan motivos florales de artistas como Germán Gedovius, David Alfaro Siqueiros, Olga Costa, María Izquierdo y Diego Rivera, además de otras piezas como dechados, rebozos, mantones, cajas de olinalá y una gran variedad de bisutería.

Finalmente, el público disfrutará de un gran tapete de flores hecho con aserrín coloreado que abre el núcleo La flor: la síntesis de lo diverso que también presenta un altar de muertos con la clásica flor de cempasúchil, un árbol de la vida procedente de Metepec y trajes típicos como el de tepehuana, campechana, parachico y la indumentaria huichol, además de bordados, huipiles y quechquémitl.

La flor en la cultura mexicana, que incorpora recursos multimedia con cuatro videos sobre el simbolismo de las flores en el arte, cierra con la obra La vendimia nacional de Jorge González Camarena, de 1946.