El teleférico. ¿Va o no va?

Un ejercicio básico de análisis de la información periodística consiste en comparar los productos de dos empresas en un mismo día. Los problemas inician al querer contrastar periódicos con noticiarios de radio o de televisión, o bien incorporar las páginas electrónicas especializadas en noticias. Bien que mal, los analistas expertos nos han dado pistas para salvar estos problemas metodológicos. Pero, ¿qué pasa cuando dos medios de un mismo tipo describen un mismo hecho como si hubieran sido realidades diferentes?

Ejemplo: Martes 25 de junio de 2013. Mientras El Sol de Puebla afirma en su titular principal “Habrá teleférico en tres meses”, La Jornada de Oriente señala: “No hay amparo para continuar con las obras del teleférico: INAH”. Cansada de elucubrar sobre los intereses ocultos de unos y otros, en esta ocasión decidí mostrar a un pequeño grupo de ciudadanos interesados en la lectura de acontecimientos a partir de diversas fuentes informativas, y consultarles sus percepciones sobre estos comportamientos editoriales.

Todas las respuestas de mis entrevistados reflejan la confusión que estos tratamientos informativos generan. “¿Y entonces?” respondió mi primera entrevistada. “¿A quién le crees?”, reviré. Su respuesta es una joya: “Yo le haría caso a La Jornada de Oriente porque El Sol de Puebla es como Televisa”. ¿Qué tal?


Un grupo abundante de académicos a los que aquí calificaré como especialistas en consumo informativo se fue hacia el tema de los intereses y políticas editoriales de uno y otro periódico. Ellos están bien habilitados para inferir las políticas editoriales, los compromisos de una casa editorial o de la otra, los controles gubernamentales que operan de una manera aquí y de otra por allá. En términos generales, explicaron el comportamiento de El Sol de Puebla y de La Jornada de Oriente en función de esos equilibrios y desequilibrios de transmisión del poder.

Finalmente, un colega me compartió un ejercicio que hace con frecuencia: mirar en el zócalo de la ciudad de Puebla quiénes leen un periódico y quiénes leen otro.  Si bien los datos de circulación son el secreto mejor guardado de las empresas informativas, corre la especie de que El Sol de Puebla sigue siendo el periódico más leído de Puebla. Esto se explica por su perfil informativo centrado en Deportes e Información policiaca, así como su oferta de avisos clasificados. De alguna manera, esto determina su público lector. Por su parte, La Jornada de Oriente circula junto con La Jornada, quien tiene un público radicalmente diferente: simpatizantes de izquierda, académicos, hombres y mujeres interesados en temas políticos y de derechos humanos. Esos comportamientos están a la vista.

Pero vamos a los datos duros y puros extraídos del tratamiento del caso teleférico. Mientras la nota de El Sol de Puebla tiene 201 palabras distribuidas en cinco párrafos y una sola fuente (gobernador), la nota de La Jornada de Oriente está construida con 652 palabras, distribuidas en 13 párrafos, y maneja tres fuentes informativas: el Instituto Nacional de Antropología e Historia, el gobierno del estado (gobernador y Secretaría General de Gobierno) y el Comité Defensor del Patrimonio Histórico, Cultural y Ambiental de Puebla. ¿Por qué El Sol de Puebla no incluyó toda la información en una sola nota y mandó el texto más interesante a tres párrafos con pase a interiores? ¿Por qué La Jornada de Oriente no le dio foto de primera plana? ¿Por qué sí lo hizo El Sol de Puebla? ¿Por qué si en el global hay más espacio en El Sol de Puebla con dos notas que suman 798 palabras, la impresión que deja es de parcialidad en favor del gobernador?

Los ejemplares de la fecha señalada son de colección, dignos de obras como Desinformación, de Pascual Serrano (Ediciones Península 2009), Estableciendo la agenda, de Maxwell McCombs (Paidós Comunicación, 2006), o mejor aún, La Información del Silencio, de Alex Grijelmo (Taurus 2012).

Mientras Serrano subtitula su obra con la frase Cómo los medios ocultan el mundo, McComs opta por el siguiente subtítulo: El impacto de los medios en la opinión pública y el conocimiento. Finalmente, la tesis doctoral de Grijelmo convertida en libro de divulgación contiene un subtítulo absolutamente sugerente: Cómo se miente contando hechos verdaderos”. Estas tres muletas académicas ayudan a entender por qué unos y otros describen el destino del teleférico del gobernador de Puebla de maneras tan radicalmente diferentes. Así que, a esperar. En tres meses, ya veremos si el teleférico va o no va.