El proyecto del tren histórico deberá estar al mismo nivel que el trabajo del MNFM: Márquez

Teresa Márquez Martínez, directora del Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos  - Foto Abraham Paredes
Teresa Márquez Martínez, directora del Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos – Foto Abraham Paredes

 

En el marco del convenio entre el gobierno estatal y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, el gobernador Rafael Moreno Valle anunció que habría una “mudanza del Museo del Ferrocarril”; al respecto Teresa Márquez Martínez, directora del Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos (MNFM), aclaró que no se trata de una mudanza como tal, sino de un proyecto que busca poner en marcha el primer recorrido histórico del país, que irá del museo hacia la ex hacienda de Chautla.

Durante una entrevista, la funcionaria federal detalló que el proyecto es de gran pertinencia porque sucede en el marco de los 25 años del recinto, tiempo en el que el MNFM “ha trabajado de manera intensa al interior y al exterior, de la mano de los cambios que han sucedido en el país”.


Dijo que la puesta en marcha de este proyecto necesariamente está ligada con los más de dos siglos de labor del recinto, ya que tiene que ver con sus procesos internos de investigación, restauración, difusión, operación y sustentabilidad bajo los que trabaja el museo.

“El MNFM es un museo con un proceso singular, nacido como resultado de una serie de investigaciones, de recuperación patrimonial y de formación de una colección nacional, la más importante en México, la cual no se trata de una simple colección sino de un acervo bien documentado y aquilatado en valor, que han dado sentido y estructura al recinto”, dijo.

Márquez Martínez resaltó que con la formación del Centro Nacional para la Preservación del Patrimonio Cultural Ferrocarrilero se reunió la historia “única e irrepetible” de un conjunto de materiales documentales, hemerográficos y visuales que se suman al equipo rodante.

“El museo es al fin un espacio finito en el cual se hizo un ejercicio de selección de las piezas más representativas de esta historia. En nuestro espacio está la gran ilustración, los grandes personajes y cómo la tecnología enfrentó los retos de un país como México, caracterizado por tener un territorio difícil”.

Como parte de ese trabajo de 25 años, sopesó Teresa Márquez, es que se puede hablar de un proceso de restauración que permite pensar en la operación de las máquinas con las que cuenta el museo.

“Es una operación que no es sencilla, que necesita de un planteamiento concreto. En México existen algunos ejemplos de trenes que se mueven pero no con locomotoras de vapor, sino con otras eléctricas y muy modernas. Asimismo, existen alrededor de 100 locomotoras en el país, de las cuales sólo un número pequeño está en condiciones operativas”.

Agregó que no existen experiencias de este tipo que involucren trenes históricos; si acaso, están los proyectos con los que se movilizaron máquinas en trayectos del MNFM a Tlaxcala y a Cholula, y del DF a Puebla como parte del proyecto de “Vías verdes”.

“Trabajar en la conservación ha sido una de las mejores consideraciones de los programas del museo, con ellos se han restaurado y ahora se puede pensar en un tren histórico capaz de movilizar”.

Para Teresa Márquez el proyecto tiene que alcanzar la misma altura que han tenido en los campos de la investigación, la difusión, la educación, la restauración y la sustentabilidad. “Tiene que tener la misma tesitura, porque esos son el tipo de trabajo que nos sostiene”.

Señaló que para poner en marcha la movilización de este transporte, será necesario tener un diagnóstico en el que se analicen las necesidades de desarrollo, aunado a una estrategia de selección de piezas, ya que de manera metafórica, “será como llevar una exposición de lo qué es el museo”.

Todavía sin hablar de montos, la directora del MNFM concluyó que el proyecto buscará la opinión de académicos, organizaciones, ex trabajadores y público en general, para que se pueda trabajar en conjunto. Como ejemplo, mantendrán estrecha comunicación con investigadores de Estados Unidos, ya que en este país sí existen recorridos de trenes históricos, al igual que en Inglaterra.