El proyecto de Morena

Morena y aliados gobernarán a 60 por ciento de la población de Puebla, en 47 municipios donde alcanzaron la mayoría de votos.

Mi total solidaridad con Giuseppe Lo Brutto y Carlos Figueroa,agredidos

por una derecha insolente e intolerante que no necesitamos en la UAP

Para que “los mexicanos sepan lo que se va a realizar y quede por escrito como un gran compromiso con el pueblo mexicano”, Andrés Manuel López Obrador presentó, el lunes pasado, su “Proyecto de Nación 2018–2024”. Elaborado por un grupo de especialistas, coordinado por el empresario Alfonso Romo, la mayoría de ellos sin filiación partidista y representantes de diferentes corrientes y tendencias, aunque se extraña la presencia de los marxistas, el proyecto se mueve en cuatro ejes: 1. “Economía y Desarrollo”, a cargo de Adrián Rodríguez Macedo, vicepresidente del Consejo de la Universidad Metropolitana de Monterrey, institución educativa privada; 2. “Desarrollo Social”, coordinada por el ex priista y ex secretario de Gobernación, Esteban Moctezuma, empleado de TV–Azteca; 3. “Política y Gobierno”, coordinado por Claudia Sheinbaum, doctora en Física, jefa de la Delegación Tlalpan y posible candidata de Morena a la jefatura de la Ciudad de México y 4. “Educación y Cultura”, eje del que se hizo cargo Laura Esquivel, escritora, autora de la novela Como agua para chocolate y diputada por Morena.


Los cuatro ejes, son transversales a los todos los programas de gobierno que propone llevar a cabo López Obrador al llegar a la presidencia del país. Estos programas son:

  1. “Legalidad y erradicación de la corrupción”. El Proyecto, advierte que el problema de México no es la carencia de leyes ni de su ineficiencia, sino la falta de voluntad para cumplirlas o bien su utilización discrecional, facciosa, arbitraria y corrupta. Y como garantía de mantener la legalidad, se enfatiza el respeto de los contratos vigentes derivados de las llamadas reformas estructurales, las cuales serán sometidas a evaluación.
  2. Combate a la pobreza. México, dice el Proyecto, no puede hacer frente al resto de sus desafíos con más de 50 por ciento de su población en situación de pobreza. Y aunque no se plantea una política de redistribución del ingreso, se propone combatir la pobreza mediante la creación de empleos, el impulso a actividades productivas, principalmente en el agro, inclusión de los jóvenes en programas educativos o laborales y la atención prioritaria de los derechos de las mujeres, los pueblos indígenas, los adultos mayores, los niños y otros grupos discriminados y vulnerables.
  3. Recuperación de la paz. Los proyectos y planes del nuevo gobierno, deben incidir en la recuperación de la tranquilidad y la paz, destruidas por la estrategia de seguridad y combate a la delincuencia seguida por las últimas administraciones. En los capítulos referidos a la Sociedad Segura y Estado de Derecho, se destallan a las estrategias y líneas de acción específicas.
  4. Viabilidad financiera y austeridad. Dice el Proyecto: “Los desvíos y los dispendios que caracterizan actualmente el ejercicio del gasto público deben cesar”. A cambio, se propone el déficit fiscal cero y reorientar el presupuesto gubernamental a la construcción de infraestructura productiva con impacto regional, financiar proyectos sociales prioritarios, todo en un marco de transparencia en el uso de los recursos.
  5. Equidad de género. El Proyecto de Nación, considera en todas sus partes la equidad de género. Se deben respetar y garantizar –se dice– los derechos de las mujeres con políticas públicas incluyentes que aseguren la equidad efectiva entre hombres y mujeres.
  6. Desarrollo sostenible y buen vivir. Bajo los lineamientos de la ONU, el Proyecto considera los “mandatos éticos”, sociales, ambientales y económicos que deben ser aplicados en el presente para garantizar un futuro habitable y armónico.

Resumido aquí en forma esquemática, el Proyecto de Nación 2018–2024, no sólo dice el qué, sino también el cómo. No es, quizá, lo mejor, pero si es lo posible.