“El Pirata” de la Fuente: un siglo de la leyenda / III y última

En la imagen, Luis de la Fuente con Agustín Lara
Luis de la Fuente con Agustín Lara

El mejor Veracruz de la historia

Conminado a volver a su patria chica para encabezar en el campo al naciente club del puerto jarocho, Luis de la Fuente se enfundó la casaca roja y, poco a poco, fue llevando a los que con el tiempo serían identificados como “Tiburones Rojos” a convertirse en protagonistas de los primeros años de la liga profesional en México. Tras ocupar el séptimo y octavo lugar respectivamente en las temporadas 1943–44 y 1944–45, vino la inolvidable campaña 1945–46. Para el Veracruz fue la más espectacular de la historia: ganó 20 de los 30 partidos del campeonato, hizo 45 puntos y anotó la friolera de 105 goles. Más allá de eso, consiguió su primer título. Aquel Veracruz legendario solía formar con Joaquín Urquiaga en la puerta; Velázquez y “el Negro” León en la defensa; “Chito” García, el peruano Lecca y “Pachuco” Durán en la media; Lazcano, Valdivia, “el Pelón” González, “el Pirata” y Jorge Enrico en el ataque.

En 1946–47 Luis de la Fuente logró el mejor registro goleador de toda su trayectoria en ligas, marcando 17 anotaciones. Pese a ello el Veracruz, aunque metió 85 tantos, solo pudo alcanzar la tercera posición del campeonato. No obstante, para la temporada 1947–48 un nuevo título llegó a sus vitrinas, esta vez de copa, tras vencer al Guadalajara 3–1 en la final. Aquella campaña culminó con una derrota que el cuadro rojo vendió cara en el Campeón de Campeones frente al León, monarca de liga, el cual se impuso en tiempos extras 1–0.


La importancia que Luis de la Fuente tenía en el conjunto porteño era tan grande como su identificación con el mismo. Fue capaz incluso de rechazar una oferta del Barcelona para volver a España por la puerta grande. Tal era su cariño y arraigo por el equipo de su tierra natal, al que potenciaba a tal grado que, por ejemplo, el 20 de julio de 1947 fue capaz de doblegar, con un gol suyo, 3–2 al entonces poderoso Ferencvaros húngaro, con todo y Ferenc Puskás en el campo.

En la temporada 1949–50 el conjunto jarocho obtuvo su segundo título de liga. El cuadro base lo formaban Castañeda; Goro, Andrade y Arteaga; Lecca y Buenabad; Quiñones, Grimaldo, Ayllón, De la Fuente y Velázquez, quienes extuvieron a punto de lograr el doblete, pues llegaron también a la final de copa, en la que el Atlas se impuso por 3–1, idéntico marcador con el que los rojinegros vencerían, del mismo modo, en el Campeón de Campeones.

Para la temporada 1950–51, el Veracruz cayó hasta la sexta posición en la liga, y apenas iniciada la campaña siguiente, “el Pirata” anunció su retiro de las canchas. Con su ídolo se fue también la grandeza del Veracruz: apenas dejó de contar con su concurso, cayó a la Segunda División, de la que no volvería sino hasta 1964.

Los últimos años

El 13 de junio de 1954, ante un abarrotado Estadio de la Ciudad de los Deportes (hoy Estadio Azul), Luis de la Fuente recibió un merecido y emotivo homenaje con un partido entre el Veracruz y el Atlante, en el cual vencieron los azulgranas por 3–2. “El Pirata” jugó únicamente 33 minutos, tras los cuales, entre lágrimas, se despidió para siempre de las canchas como jugador.

De la Fuente, como técnico, trató de reconstruir a su Veracruz desde la Segunda División, dándole gran impulso a las fuerzas básicas. Por desgracia esta labor fue interrumpida en 1960 por un infarto al miocardio del cual el gran ídolo salió adelante. No tendría la misma suerte cuando, en 1972, lo atacó una fuerte arterioesclerosis que incluso amenazó con hacerle perder una pierna. Como consecuencia de este malestar, un paro cardiaco terminó con su vida el 28 de mayo de ese año.

De acuerdo con lo narrado por su hijo Antonio, el médico que le practicó la autopsia señaló que el corazón de Luis de la Fuente era el más grande que había visto en toda su vida, y que era muy probable que ello explicara en parte las inusuales habilidades atléticas del ídolo veracruzano.

Anecdotario, datos, cualidades…

* Luis de la Fuente nunca pudo mostrar sus cualidades en una Copa del Mundo. Tras la ya narrada eliminación de 1934, los dirigentes mexicanos declinaron participar en el mundial de 1938. En aquel año, “el Pirata” logró el único título que alzaría con la entonces casaca guinda del equipo nacional: la medalla de oro en los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe disputados en Panamá. Cancelados los mundiales de 1942 y 1946 debido a la Segunda Guerra Mundial, fue convocado para las eliminatorias rumbo al de 1950, y jugó tres partidos en los que marcó cuatro goles. No obstante, quedó fuera del equipo final que asistió a Brasil.

* Jugó en total nueve partidos oficiales con la selección nacional, marcando siete goles.

* El periodista Antonio Andere dijo de él que fue tan bueno como Di Stéfano, pero que no tuvo tanta publicidad.

* Inspiró la canción Veracruz, de su amigo Agustín Lara, y el personaje de historietas “El Pirata Negro”, creado por el artista gráfico Joaquín Cervantes Bassoco.

* El estadio del Veracruz es el único entre los pertenecientes a los actuales clubes de la Liga Mx que lleva el nombre de su mejor futbolista.

* Siempre impulsó a sus compañeros a aceptar las oportunidades de jugar en el extranjero. Él, que acompañara a Manuel Alonso en el Racing de Santander y a “Tití” García Cortina en el Vélez, le ofreció a José Luis Borbolla, su ex compañero en el Marte, la mitad de su salario mensual con tal de que aceptara la oferta para jugar en el Real Madrid.

* Ha sido el jugador más completo entre los nacidos en México en toda la historia. Aunque se desempeñaba preferentemente como interior izquierdo, posición equivalente al 10 en el sistema clásico, podía ocupar cualquiera de los cinco puestos que se estilaban en las delanteras de su tiempo. Tenía una extraordinaria visión de campo, lo que lo hacía un armador fuera de serie. Poseía un disparo potente pero sobre todo preciso, y era también formidable en los remates de cabeza. Su dominio del balón era impecable.

* Logró en total cinco títulos de liga (España 1933–34 y 1935–36; Marte 1942–43; Veracruz 1945–46 y 1949–50) y dos de copa (América 1937–38 y Veracruz 1947–48), además de la ya citada medalla de oro en los Centroamericanos de 1938 con México.

* Sin ser centro delantero, marcó en ligas 136 goles en 296 partidos. El registro total de su carrera, aún en proceso debido a la dificultad que representa contabilizar todos sus encuentros amistosos, ronda los 200 tantos, lo cual representa una cifra impresionante para alguien cuya misión primordial en el campo no era culminar las jugadas.

* El que esto escribe no involucrará su opinión para sentenciar si Luis “el Pirata” de la Fuente ha sido el mejor futbolista mexicano (y del área de Concacaf) en todos los tiempos. Lo que resulta incuestionable es que en una hipotética selección nacional de toda la historia nadie le arrebataría la posición de 10 al inolvidable futbolista que hoy cumple 100 años de haber nacido.

Bibliografía y otras referencias

Testimonio escrito, documental y en video de Antonio de la Fuente Varela, hijo de Luis de la Fuente, a quien agradezco particularmente las imágenes proporcionadas.

Calderón Cardoso, Carlos. Por amor a la camiseta (1933–1950). Volumen 2 de la colección de Editorial Clío sobre historia del futbol mexicano, 1998.

Sotelo, Greco. El oficio de las canchas (1950–1970). Volumen 3 de la colección de Editorial Clío sobre historia del futbol mexicano, 1998.

Marcos, Fernando. Mi amante el futbol. Grijalbo, 1980.

Wolfson, Isaac. Historia Estadística del Futbol Profesional en México. Edición del autor, 1996.

Ramírez, Carlos F. 11 Décadas de Fútbol Mexicano. Octavio Antonio Colmenares y Vargas, editor, 2010.

Diarios La Afición, Esto, Ovaciones, Mundo Deportivo, ABC Madrid, ABC Sevilla y El Informador de muy diversas fechas.

Boletín oficial del FC Kreuzlingen, agosto de 2012.

Archivo de la RSSSF.

Archivo de Maxim Olenev.