MIB: gusto de clase política frívola con apertura de exposición Audi

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En el Museo Internacional Barroco (MIB) se confirma lo que advirtieron especialistas del arte y la cultura: que es el concepto populista de entretenimiento cultural de una clase política frívola e ignorante que usa los museos como escenografía de sus presentaciones públicas.

Lo anterior se refleja en la apertura de una exposición histórica y retrospectiva de la marca de autos Audi, empresa alemana que instaló una armadora en el municipio poblano San José Chiapa y a la que el gobierno de Rafael Moreno Valle ha invertido más de 10 mil millones de pesos –en un contrato que ha sido reservado por el Estado.

A decir del secretario de Turismo en el estado, Roberto Trauwitz, abrir esta exhibición denominada Audi tradition: a la vanguardia de la historia, “une dos íconos del diseño: el MIB –creado por el japonés Toyo Ito– y los autos Audi”.


Según un boletín informativo de la marca de autos, se explica que el conjunto de automóviles forma parte de la colección Tradition del Museo Mobil que se ubica en Ingolstadt, Alemania.

“Estos autos son el reflejo de nuestra historia y de nuestra cultura. A través de ellos hemos creado el futuro”, expuso Alfons Dintner, presidente de Audi México, durante el acto de inauguración ocurrido este fin de semana.

En el mismo documento, se indica que el objetivo de la exposición es “compartir la historia de Audi con los mexicanos”, por lo que está conformada por autos que permiten al visitante “la posibilidad de viajar en el tiempo y de observar la transformación de la marca”.

Se menciona que en las salas del MIB se podrán ver ejemplares como un Audi Front 225 de 1937; el DKW F93 Coupé de 1958; el Audi Rallye quattro de 1982; o el Audi 80 de 1975.

Se advierte además que “los autos expuestos cambiarán periódicamente para poder brindar una muestra variada” y que “durante el periodo de exposición –hasta el 2 de octubre–, Audi organizará noches temáticas” para abordar aspectos como “calidad, medio ambiente y producción”.

Crear un mito de nobleza de sangre en el MIB

A inicios de este 2016, frente a la inminente apertura del MIB ocurrida en febrero pasado, un grupo de especialistas de la cultura, el arte y el patrimonio, como lo son Elisa Vargaslugo, Jaime Cuadriello, Rosalva Loreto, Paula Mues, Iván Escamilla, Rogelio Ruiz Gomar, Pablo F. Amador, Lucero Enríquez, María José Esparza, Mireia Viladevall y Montserrat Gali, señalaron que el MIB responde al concepto populista de entretenimiento cultural de una clase política frívola e ignorante que usa los museos como escenografía de sus presentaciones públicas.

Asimismo, el grupo de expertos sostuvo que “el edificio que se pretende emblemático, es un capricho sexenal de un político –el gobernador Rafael Moreno Valle– que actúa a partir de ocurrencias”, como lo es ahora el dar cabida a un conjunto de autos antiguos que –a la vista– no guardan relación alguna con la naturaleza del recinto.

Incluso, la exposición responde al “gusto del nuevo rico”, un concepto definido por la historiadora del arte Ana Garduño Ortega, quien señaló además que el MIB es producto y reflejo de los gustos y las ambiciones de “nuevos ricos”, es decir, de personas que “no son educadas ni expertas” en materia artística.

En una anterior declaración, la especialista en coleccionismo, museos e instituciones culturales en México notó que en el caso de “los nuevos ricos”, las colecciones son vistas como “un retrato familiar” que forma parte de un “pasado inventado” para hacer, en conjunto, un mito sobre su “nobleza de sangre”, como es ahora el montar autos lujosos que, acaso, pretenden ser comparables en valor –artístico y monetario– con las obras de arte que ahí se exhiben.