EL MAL DESEMPEÑO DEL TEEP

El Tribunal Electoral del Estado de Puebla (TEEP) emitió ayer por la tarde su fallo sobre el recuento de votos que ordenó el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y también desechó las impugnaciones que, para anular los comicios por la gubernatura, interpuso la coalición Juntos Haremos Historia.

Termina así la injerencia de este tribunal local, que ha sido severamente cuestionado por los partidos políticos de oposición, debido a su clara tendencia a favorecer los intereses del morenovallismo, pero que también ha sido corregido en sentencias cruciales por la Sala Superior del TEPJF, lo cual demuestra no solo su sesgo sino su negligencia o impericia.

Como resultado del recuento se anularon 59 casillas y más de 17 mil votos, una razón que en cualquier sociedad que se precie de democrática, sería suficiente para poner en duda la validez de toda la contienda y dictaminar en consecuencia la supresión del proceso.


Pero con el pretexto de que el índice que representan las boletas eliminadas no constituye un porcentaje substancial sobre los más de 3 millones de sufragios emitidos, los magistrados olímpicamente determinaron que todo salió a la perfección y hasta se jactaron de ser ejemplares impartidores de justicia.

Es un hecho que el pleno del TEEP no guarda ni el decoro mínimo que demanda su responsabilidad constitucional y su desempeño no hace otra cosa que vulnerar la credibilidad en las instituciones, porque parece que los fallos son tomados por negociaciones u órdenes superiores.