El lenguaje incluyente y la no discriminación

El lenguaje es la forma en que la humanidad se comunica para expresar pensamientos, ideas y sentimientos.  De igual forma, es la herencia cultural de una sociedad. Por lo que expresar diferencias de género, como lo es “presidente” como título masculino y femenino, denota segmentación al no decir “presidenta”, en el caso de una mujer, ya que nos es extraño. Sin embargo, si tratamos con la palabra “sirvienta y sirviente” no hay extrañeza alguna, por tanto podemos decir que el lenguaje incluyente es el cambio de una sociedad a incluyente, en cuanto a género

El sexismo representa una de las principales formas de discriminación, la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la discriminación (LFPED). Define discriminación como:

“Toda distinción, exclusión o restricción que, basada en el origen étnico o nacional, sexo, edad, discapacidad, condición social o económica, condiciones de salud, embarazo, lengua, religión, opiniones, preferencias sexuales, estado civil o cualquier otra, tenga por efecto impedir o anular el reconocimiento o el ejercicio de los derechos y la igualdad real de oportunidades”.


La Organización de las Naciones Unidas, en 1948, reconoce el anterior principio jurídico y el derecho a la no discriminación como una condición indispensable para la protección de los Derechos Humanos.

Afirmando que la exclusión y el trato diferenciado, dificulta la democracia y la consolidación de las garantías individuales.

En nuestro orden jurídico mexicano, se prevén normas, que desde su fundamento constitucional en el artículo 1ro y 4 to se vele por la equidad de género entre mujeres y hombres, tales como lo son: la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación, así como también es parte de tratados internacionales en el cuales destacan; la Convención sobre la eliminación de todas las formas de Discriminación contra la mujer (CEDAW), ONU, 1979; Resolución 14.1 aprobada por la Conferencia General de la Unesco en su vigésimo cuarta reunión, apartado 1 del párrafo 2, ONU, 1987; Convenio 159 de la Organización Internacional del Trabajo sobre la readaptación profesional y el empleo de las personas con discapacidad, artículo 4, OIT, 1983

Se considera que la discriminación sexual se da en diferentes formas y ámbitos sociales: en el trabajo, la casa, la política, los medios de comunicación y la que relativa a este opúsculo, la derivada del lenguaje, estos al ser definidos como sistemas de comunicación que se componen de códigos, símbolos y signos, los cuales cobran significado en el contexto en que son utilizados. Son dos los objetivos esenciales que persigue hacer conciencia y terminar con el lenguaje que discrimina

  1. Visibilizar a las mujeres y la diversidad social, y equilibrar las asimetrías de género. El primero implica evitar expresiones sexistas que denotan desprecio, subordinación o ridiculización de las mujeres, y reafirmar su construcción como personas activas, independientes, conscientes de sus deberes y derechos en las esferas pública y privada.
  2. Corresponde a la función modeladora del lenguaje, que incide en los esquemas de percepción de la realidad, y con ello pretende contribuir a forjar una sociedad que reconozca e integre la diversidad, la igualdad y la equidad de género.

Un deber insoslayable por cada miembro de la sociedad debe ser el de seguir diversas recomendaciones, tal como Sustantivos colectivos no sexuados, Uso de abstractos, Sustitución de pronombres por las palabras ¨quien¨ y ¨quienes¨ Omitir el uso del sujeto y Evitar el uso genérico del masculino. Haciéndolos parte de nuestra expresión oral, escrita y no escrita lo que permitirá sin duda alguna, el cambio paulatino a una sociedad incluyente y sin discriminación, esto es porque así no subordinamos, no excluimos, no segmentamos, ni degradamos, creamos un equilibrio en nuestra sociedad, un ambiente de igualdad en el que la interacción humana sea más sana tanto a corto como a largo plazo, valorando a cada quien por sus cualidades. Acrecentando tal valor de nuestra esfera personal a una en la que cada vez seamos más los que valoricemos dicha forma de expresión.