El Congreso del estado da luz verde a la venta de monumento histórico de Puebla

La Comisión Permanente del Congreso de Puebla dio entrada a la solicitud de autorización que envió el gobierno del estado para vender la Casa del Niño, catalogada como monumento histórico de la capital del estado, pese a las demandas de ciudadanos y políticos para retirar el asunto del orden del día a fin de impedir la privatización de los espacios públicos.

En los considerandos del proyecto de decreto de enajenación, el mandatario local Antonio Gali Fayad argumentó que el inmueble no está en condiciones para que preste servicio público, toda vez que su deterioro representa una amenaza para los ocupantes y su rehabilitación sería muy costosa.

El documento se envió a la Comisión de Hacienda y Patrimonio Municipal, donde se espera que sea dictaminado en sentido afirmativo y, posteriormente, aprobado por el pleno, antes de que concluya la LIX Legislatura el 14 de septiembre próximo.


Alertan ciudadanos tres actos de privatización

En el marco de la sesión de la Comisión Permanente de ayer, ciudadanos, activistas y representantes populares electos protestaron fueran del Congreso para denunciar la privatización de espacios públicos en las últimas semanas de la administración de Antonio Gali.

Los inconformes señalaron que la intención de vender la Casa del Niño, marcada con el número 710 de la avenida Reforma, se suma a la entrega de 42 hectáreas del Parque Estatal Flor del Bosque al empresario inmobiliario Carlos Enrique Rafael Haghenbeck Cámara; así como la extinción del patronato del Teatro Principal para que sea administrado por el organismo público descentralizado (OPD) Parques y Jardines, por lo que dijeron que temen su privatización.

Restaurar el inmueble sería oneroso, arguye Gali 

Antonio Gali descartó invertir en la restauración del inmueble 710 de la avenida Reforma, al argumentar que ésta generaría “un gasto mayor al beneficio obtenido”, pues al estar catalogado como un monumento histórico requiere para su conservación y restauración previa autorización del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

“Lo que conllevaría a que la restauración se elabore con la intervención de un especialista en estructuras o restaurador autorizado por el  Instituto Nacional de Antropología e Historia, tomando en cuenta la época de su construcción y conservando sus elementos arquitectónicos, así como los respectivos refuerzos estructurales al haber perdido parte de su significado o características originales”, abundó en el proyecto de decreto.