El arte sacro debe ser catalogado y puesto en la red, recomienda especialista español

De manera global el patrimonio cultural religioso enfrenta severas crisis, ataques, espolios y venta ilegal. En México, por ejemplo, es común el reporte de robo de arte sacro para comerciar y vender no sólo en el mercado negro, sino en galerías reconocidas y subastas de arte internacionales.

El ver a los catálogos y los inventarios ya no como un “menú a la carta” para ladrones y comerciantes del arte, sino como una herramienta que permita el conocimiento y la salvaguarda del arte sacro son una de las opciones para detener el “ataque y la codicia” que rondan a este tipo de patrimonio cultural público.

Lo anterior, fue considerado por Francisco Javier Pizarro, miembro de la Universidad de Extremadura, quien acotó que “los inventarios de hoy no son en papel ni para guardarse en archiveros sino fichas informativas que son colocadas en la red” abiertas a la población en general.


“La institución –en el caso de México, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH)– tiene una obligación legal de saber lo que es la propiedad social”, expuso el director de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes de la misma universidad española.

Por ello, acotó, el inventario tiene una función de conservación en donde el Estado se compromete a saber no sólo qué es, sino cómo y dónde está la obra de arte sacro, para con ello ejecutar una política de intervención y saber cuáles son las prioridades en renglones como la divulgación y la concientización social del patrimonio.

“Se necesita hacer una convergencia informativa con inventarios universales que constituyan bancos de datos que estén a la disposición en la red como fichas informativas y accesibles”, dijo Francisco Javier Pizarro.

El especialista español es uno de los profesores que forman parte de la maestría en Bienes culturales de origen eclesiástico que ofrece la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla a través de su plataforma UPAEP Online para, de manera particular, formar a profesionales en la catalogación de bienes culturales de este tipo.

Al respecto, Verónica Orozco, también profesora de la maestría y responsable del área de arquitectura, mencionó que, en general, el programa académico busca formar a gestores que sean capaces de administrar, conducir, difundir y sobre todo salvaguardar el vasto patrimonio sacro del país, sobre todo el de Puebla.

Durante una rueda de prensa señaló que dicho programa académico, que abrirá por segunda ocasión en septiembre próximo, se gestó para formar a los religiosos que son custodios, desde sus templos, de la obras de arte sacro. No obstante, expuso que ahora la maestría está abierta a restauradores, antropólogos, arqueólogos, historiadores y otros especialistas interesados en el conocimiento y la salvaguarda del patrimonio cultural religioso.

“Este no es un programa para formar especialistas en una sola área, sino para formar a gestores que coordinen las acciones desde la sociedad civil, sin necesidad de trabajar para instituciones como el Instituto Nacional de Antropología e Historia, sino coadyuvando desde la iniciativa privada”, señaló Orozco.

Para conocer más del programa académico se puede escribir al correo online@upaep.mx o visitar el sitio electrónico www.online.upaep.m