Ejército interviene ante riesgo de explosión por toma clandestina en zona poblada de Xoxtla

Elementos del Ejército sorprendieron hoy en flagrancia a una banda de huachicoleros que abrieron una toma clandestina a un ducto de Pemex en Xoxtla

El riesgo de una explosión como la ocurrida en San Martín Texmelucan hace casi 8 años es latente, pues elementos del Ejército y de la Policía Estatal sorprendieron hoy en flagrancia a una banda de huachicoleros que abrieron una toma clandestina a un ducto de Petróleos Mexicanos (Pemex), el cual atraviesa por un edificio ubicado en San Miguel Xoxtla, un municipio conurbado a la capital de Puebla y cercano a la planta alemana armadora de autos Volkswagen y del Parque Industrial Finsa.

De hecho, los soldados y fuerza pública detectaron a los ladrones del hidrocarburo precisamente porque la ordeña que realizaban dejaba escapar parte del gas y el olor era evidente fuera del inmueble, localizado en la avenida Hermanos Serdán.

Según la información que proporcionaron las autoridades, los huachicoleros estaban suministrando el energético robado a una pipa de la empresa Gas Tomza, aunque no precisaron si dicho vehículo está reportado como robado o hay implicaciones de la compañía en el robo.


Según la versión oficial, cuando los uniformados “detectaron un fuerte olor a gas que provenía del interior de un inmueble” efectuaron “una inspección ocular y ubicaron una toma clandestina conectada a una pipa de la empresa Gas Tomza. Por lo anterior, dieron parte de manera inmediata a la autoridad ministerial correspondiente, procediendo a resguardar el lugar e implementar los protocolos de seguridad para evitar cualquier riesgo para la población”.

El 19 de diciembre de 2010, en San Martín Texmelucan, el estallido de una línea conductora de Petróleos Mexicanos  saldó con 28 muertos y media centena de heridos, unos 100 inmuebles siniestrados e infraestructura urbana destruida a lo largo de un kilómetro. La conflagración generó pánico en miles de ciudadanos de Texmelucan que evacuaron sus hogares por su propia cuenta con destino a la capital poblana y otras localidades vecinas de Tlaxcala, Hidalgo y el estado de México. El estallido ocurrió en una toma clandestina ubicada en la unidad habitacional San Damián.

No es la primera vez que se detecta una toma clandestina o almacenamiento de combustible robado en una zona densamente poblada y con alta actividad industrial como Xoxtla: hace casi dos años, el 23 de febrero de 2016,  una persona fue detenida por la probable comisión del delito de posesión ilegal de hidrocarburo y aseguraron 9 mil litros del combustible, en Santa María Xonacatepec, junta auxiliar de la capital poblana.