Earl acabó con Chicahuaxtla; la gente recibió ayuda 48 hrs. después

Ciriaco Sánchez en Chicahuaxtla, desastres por Earl.

 

Chicahuaxtla, una junta auxiliar del municipio de Tlaola, prácticamente fue arrasada por los remanentes de la tormenta Earl que azotaron la Sierra Norte de Puebla.

 


Los habitantes de esta localidad que permaneció incomunicada durante 48 horas, afirman que desaparecieron seis de los ocho barrios que la conforman. Ya no existen: Puyicatla, Apanco, Acuitlapilco, Nezahualpa, Amelco y La Joya. Sólo permanecen en pie una parte de Tlatilolpa y el barrio de Tlanepantla.

 

El presidente auxiliar, Luis Picazo Tlacomulco, asegura que 250 casas fueron derrumbadas y que de los 3 mil 600 habitantes, al menos 2 mil 500 se encuentran en calidad de damnificados, muchos de ellos sólo poseen en estos momentos la ropa con la que la tragedia los agarró: “se quedaron de pie”, como suelen decir en esta comunidad serrana.

 

 

La lluvia comenzó a caer al filo de las 18:00 horas del pasado sábado, pero para las 8 de la noche ya había desbordado los cuatro ríos que corren a los lados y por en medio del pueblo, pues todos formaron una sola corriente que iba arrastrando árboles, piedras, postes, autos, cerdos, borregos, caballos, mulas, vacas y otras cosas.

 

“Yo iba en mi coche cuando vi que el río se crecía, me di la vuelta pero nada más alcancé a meterme a la casa de un señor y ahí, me metí y se metió el agua, rompimos las puertas y las ventanas para que se saliera el agua, pero todo era río, flotaban las cosas, nos agarramos fuerte de los arcos de las paredes y de donde podíamos. El agua nos llegaba hasta el cuello, así estuvimos de las nueve de la noche hasta las nueve de la mañana del otro día (de ayer), a veces nos mirábamos y llorábamos porque pensábamos que nos íbamos a morir y rezábamos”, contó Francisco Javier Quiroz Puyicatla, taxista de 23 años.

 

El afluente de los cuarto ríos -ninguno de los cuales tiene nombre- llegó a alcanzar unos 5 kilómetros de largo, por unos dos y medio de ancho, a juzgar por la estela de daños que dejó a su paso: viviendas destruidas, carretera con pedazos desgajados, autos abollados o completamente destruidos, árboles de gran tamaño arrojados con todo y raíces por doquier, al igual que cadáveres de animales.

 

La gente asegura que el nivel del agua les llegaba a la barbilla o un poco más arriba, lo que se estima en que la altura de la anegación fue de más o menos metro y medio.

 

No sólo eso, pasadas las 20:00 horas se escuchó un tronido estremecedor y en la parte alta de Chicahuaxtla se derrumbó un cerro, que no sólo llevaba lodo sino piedras de muchos tamaños. Fueron esas rocas las que más viviendas destruyeron y autos sepultaron.

 

Rescató un cadáver y salvó a su tío

 

Ciriaco Sánchez Corona estaba a esa hora con su padre, su mujer y sus tres pequeñas hijas. El agua ya arrastraba caballos y otras bestias, cuando su esposa le alertó que entre los troncos iba ahogándose su tío corriente abajo. El hombre de 39 años se lanzó al afluente, exponiendo su vida y salvó a su pariente, eran como las 8:30 de la noche, según recuerda. Media hora más tarde, cuando el agua estaba en su máximo nivel, Ciriaco y su progenitor decidieron salir a limpiar los escombros que estaban provocando una inundación en su casa.

 

“Entre la basura vi el cuerpo como de un marrano, me acerqué y le dije a mi papá que era el cuerpo de una persona. Sacamos a la señora, estaba desnuda, tenía una caja de plástico en su espalda y con sus brazos bien cortados, toda golpeada de la cara, la limpiamos y la pusimos en el suelo y le puse una cobija para taparla toda. Así estuvo en nuestra casa como hasta las 10 de la mañana del domingo que pudimos salir y les dijimos a sus familiares que estaba con nosotros”.

 

El cadáver que Sánchez Corona rescató era el de Candelaria Vázquez, quien junto con otro hombre que no ha sido identificado, son las dos únicas personas que hasta la noche de este lunes se tenían registradas oficialmente como víctimas fatales en Chicahuaxtla.

 

La mujer fue arrastrada por la corriente al menos un kilómetro abajo hasta el hogar de Ciriaco y su casa fue totalmente destruída. Están reportadas como desaparecidas, su nuera, su nieta de dos años, un niño y un señor, todos eran sus parientes.

 

Durante un recorrido hecho por esta casa editorial, la gente manifestó que también estaba extraviado el médico de la comunidad, pero no pudieron precisar su nombre.

 

El presidente auxiliar de Chicahuaxtla declaró en una entrevista la tarde de este lunes que en su comunidad había 8 desaparecidos.

 

Todos los entrevistados coincidieron en que hace tres décadas y en 1999, los ríos ya se habían juntado los cuatro ríos, causando inundaciones de hasta un metro de altura, pero nunca había ocurrido un desastre como el de este sábado.

 

Lo cierto es que durante 48 horas los habitantes de Chicahuaxtla estuvieron incomunicados y ellos solos se estaban dando a la tarea de remover los escombros y buscar a sus desaparecidos, pues la ayuda oficial -un contingente de 90 policías estatales, una docena de médicos, 400 despensas, un par de trascavos, una retroexcabadora y cinco camiones de volteó- comenzaron a arribar a la junta auxiliar pasadas las 18:00 horas de hoy.

 

Serían 40 los muertos

 

Las cifras sobre el número de muertos causados por el meteoro siguen variando. Oficialmente, el gobernador Rafael Moreno Valle, reconoció ayer en su cuenta de Twitter que había 32 fallecidos. Sin embargo, medios editados en la Sierra Norte, contabilizaron 40 decesos: 30 en Huauchinango, tres en Tlaola, seis en Naupan y uno en Pahutlán.

 

La delegada de la Secretaría de Gobernación en la entidad, Ana Isabel Allende, confirmó este lunes por la mañana la cifra oficial de decesos por el desastre hasta esta mañana y agregó que son al menos 2 mil evacuados, mismos que se encuentran en los 8 albergues habilitados en la región comprendida entre Huauchinango, Olintla y Xicotepec de Juárez, por la contingencia.

 

La declaración de la funcionaria federal la hizo tras una reunión de evaluación de daños e intervenciones gubernamentales, encabezada por el gobernador, Rafael Moreno Valle Rosas.

 

Sin embargo, las autoridades federales y estatales no descartaron la posibilidad de que el número de víctimas mortales y damnificados aumente en las próximas horas, pues desde las primeras horas de la tragedia, la comunidad de Chicahuaxtla, en el municipio de Tlaola, quedó incomunicada y apenas a las 11:00 horas un grupo de agentes de la Policía Ministerial pudo ingresar al pueblo.

 

El gobernador, Rafael Moreno Valle Rosas, informó que se aplican “esquemas de búsqueda de personas” en Tlaola y dijo que las autoridades federales y estatales acordaron ser prudentes con el manejo de números sobre personas desaparecidas, pues muchas veces algunos damnificados buscan refugio en la parte más crítica de la emergencia y paulatinamente van retornando a sus hogares cuando la gravedad de la situación mengua.

 

Fuentes del gobierno federal dijeron que en este momento no hay ninguna localidad en la zona incomunicada y que el paso en la autopista y carretera federal México-Tuxpan, que ayer estuvo cerrado durante aproximadamente 14 horas, ya fue abierto a la circulación hoy.

 

Sobre el derrumbe del puente en el Tepetate, en Xicotepec de Juárez, las autoridades afirmaron que la población no está incomunicada, porque se puede rodear el río para entrar y salir de ahí.

 

Además de la integridad física de los habitantes de esta región poblana, los damnificados temen por sus pertenencias, particularmente por sus animales.

 

Hasta ahora no se ha conocido de un plan para garantizar la seguridad de los enseres y bestias de quienes salieron de sus casas a los albergues.

 

Al cónclave de esta mañana, celebrado en las instalaciones del Instituto Tecnológico de Huauchinango, el principal albergue en la zona siniestrada, acudieron delegados federales y prácticamente todo el gabinete y estatal.

 

Moreno Valle estuvo acompañado de su esposa, Martha Ericka Alonso, actual secretaria general del Comité Directivo Estatal del Partido Acción Nacional.

 

El mandatario estatal hizo un recorrido por el inmueble y después fue entrevistado.

 

En ese marco, Moreno Valle dijo que no sólo hay perjuicios en la Sierra Norte, sino en municipios de la Sierra Negra, como Eloxochitlán, de la Mixteca, como Huehuetlán, y la Sierra Nororiental, como Quimixtlán.

 

Anunció que para todas esas regiones ha solicitado, o está en vías de hacerlo, la declaratoria de emergencia, para acceder a fondos de reconstrucción federales.

 

Añadió que las mayores afectaciones las tuvieron carreteras, pero que se está realizando un censo sobre perjuicios a edificios oficiales como escuelas y hospitales.

 

En particular, el titular del Poder Ejecutivo se refirió al nosocomio de Tlaola, que se inundó y también fue afectado por un alud.

 

Precisó que son en este momento 28 las máquinas que trabajan en la región siniestrada para abrir caminos y dijo que todavía no se puede hablar de un plan de reubicación preciso, pues deberá revisarse caso por caso para determinar la situación de cada familia, respecto a sus casas.

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