Durante operativo policías disparan balas de goma a niños en Argentina

Decenas de niños resultaron heridos con balas de goma durante una represión policial que se desató en una villa de Buenos Aires en donde los efectivos realizaban un operativo para recuperar autos robados.

Las villas son los asentamientos de mayor pobreza y exclusión en Argentina y suelen ser escenario de la cotidiana violencia institucional que practican las fuerzas de seguridad del país sudamericano, ya que sus habitantes son estigmatizados como presuntos delincuentes.

Gustavo González, director de la Murga Los Auténticos Reyes del Ritmo, detalló en una carta que el viernes pasado, este grupo artístico barrial integrada por decenas de jóvenes menores de edad ensayaba en la villa del Bajo Flores cuando se acercó un patrullero de Gendarmería.


“Al llegar hasta donde estábamos, les pedimos por favor que esperaran un ratito ya que había muchos chicos y chicas bailando (…) avanzaron, sin importarles que hubiera menores. Y así fue como lastimaron a los dos primeros niños, rozándolos con el coche”, dijo.

Ante la presión, le abrieron paso al patrullero y a un camión que lo seguía, pero uno de los gendarmes se bajó para golpear a González y dispararle balas de goma, en tanto que su hijo fue herido con una bala de plomo.

“En cuanto pude, me levanté y salí a correr para cubrirme, pero entonces ya no había un solo gendarme, sino muchos, que comenzaron a reprimir sin piedad. Así, tal cual, tirándoles a todos como si estuvieran locos, sin importarles que hubiera chicos por doquier. Fue un desastre, un desastre total. Tiraron a mansalva”, contó.

El director de la Murga precisó que hay dos personas internadas, un niño herido por una bala de goma en la cabeza y una señora que recibió otro balazo de plomo, pero también está el caso de un niño de seis años que recibió un balazo en la cabeza y se salvó de perder el ojo.

“No había un chico, había decenas de chicos bailando, alrededor de 80 pequeños, desde los dos años en adelante. Y más chiquitos también, porque hay madres que vienen con sus bebés”, dijo.

Como prueba de la represión, la revista La Garganta Poderosa publicó fotos de niños con vendas en la cabeza y en las piernas, y de hombres y mujeres con heridas de balas de goma en la espalda y en las piernas.

Carlos Ariel Sulca, un niño de ocho años, también escribió su testimonio y explicó que “hace dos años que bailo para divertirme en la murga de mi barrio, la villa 1-11-14, pero el viernes me asusté mucho, cuando nos dispararon a mí y a todos mis amigos”.

Agregó que sintió un golpe en la cabeza y otro en la pierna, que al final eran dos balas de goma, y por eso al día siguiente, cuando pasó caminando adelante de un gendarme le preguntó por qué le habían disparado.

La respuesta del policía fue aun más violenta, ya que insultó al niño y lo amenazó “porque la próxima te reventamos la cabeza'”.

Por parte de Gendarmería, la versión oficial ni siquiera mencionó la represión y se limitó a difundir que dos efectivos fueron baleados por desconocidos durante el operativo que realizaron en Bajo Flores para retirar dos coches robados.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Con información de Notimex.