El director del INAH llamó a preservar los aspectos patrimoniales de los centros históricos

Foto Abraham Paredes

El antropólogo Diego Prieto, director del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), hizo un llamado a preservar los aspectos patrimoniales de los centros históricos.

El llamado tiene que ver directamente con aquellos que han sido inscritos, incluido el de Puebla, en la Lista del Patrimonio Mundial de la de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés).

Desde la Ciudad de México, como parte del segundo Encuentro de Centros Históricos, dijo que es necesario hacer uso real de los planes de manejo en que se asientan las acciones a corto, mediano y largo plazo para la preservación de estos espacios patrimoniales.


El comentario se dio en el marco de los 30 años de la inscripción de los centros históricos de las ciudades de Puebla, México y Oaxaca en este listado internacional.

En ese sentido, recordó que este acto “dio inicio a una política que intenta empatar la conservación del legado edificado de sus urbes con el crecimiento inevitable de las mismas”.

El funcionario federal añadió que “una evaluación puntual y permanente de las políticas patrimoniales son acciones insoslayables para detectar y reducir los riesgos y las ineficacias, y también para fortalecer la correcta aplicación y desarrollo”.

Asimismo, Prieto Hernández expuso que es importante estar al tanto del pleno funcionamiento de las normativas nacionales e internacionales, que sirven de soporte.

El antropólogo recordó que la inscripción de tres centros históricos en el listado, ocurrido en diciembre de 1987, precedió la presencia de México en la firma de la Carta de Venecia, en 1964.

Asimismo, señaló que está ligada a la integración de México como miembro del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos), así como país firmante de la Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural, de 1972.

Todo esto, afirmó el director del INAH, ha posibilitado que México cuente actualmente con una decena de centros históricos declarados Patrimonio Mundial.

Se trata de Puebla además de los cascos de la Ciudad de México —nominación que también incluyó las zonas patrimoniales de Xochimilco, Tláhuac y Milpa Alta—; Oaxaca, Guanajuato, Morelia, Zacatecas, Campeche, Querétaro, Tlacotalpan y San Miguel de Allende.