La pugna eterna: Despenalización del aborto

Lo personal es político y la decisión que una mujer podría tomar sobre su cuerpo siempre se ha puesto a debate, desde el ámbito social hasta el penal.

En el 2007, se logró la despenalización del aborto antes de las 12 semanas de gestación en la Ciudad de México por lo que la Interrupción Legal del Embarazo (ILE) comenzó a tratarse como Política Pública y de forma legal, segura, gratuita y confidencial para cualquier mujer sin cuestionamientos, simplemente alegando voluntad propia.

Actualmente, el aborto representan un 5.8 por ciento (%) de la Razón de Mortalidad Materna (RMM) a nivel nacional según el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI) y dentro de dicha estadística, Puebla ya ocupa el cuarto lugar a nivel nacional.


En Puebla, el aborto se tipificó como delito dentro del Código Penal hace casi 30 años bajo la Sección Octava “Aborto” con 5 artículos, del 339 al 343 y hasta el día de hoy, sus modificaciones han sido mínimas. Bajo el artículo 343 no es sancionable en los siguientes casos: [1] violación; [2] por imprudencial culposo de la embarazada; [3] peligro de muerte (a juicio del médico); o [4] alteraciones genéticas del feto (tiene que comprobarse).

Si el aborto se aplica fuera de estas situaciones, las sanciones son dirigidas para el personal de salud que facilite el procedimiento, para la mujer embarazada y para quien obligue a la mujer a abortar. Para quien obligue a la mujer a abortar, la pena es de 1 a 3 años en prisión, para personal de salud aplica esa sanción más la suspensión del ejercicio de su profesión de 2 a 5 años. En el caso de la mujer embarazada, el artículo menciona:

“Se impondrá de seis meses a un año de prisión a la madre que voluntariamente procure su aborto o consienta en que otro la haga abortar, si concurren las tres circunstancias siguiente:

  1. Que no tenga mala fama;
  2. Que haya logrado ocultar su embarazo;
  3. Que éste no sea fruto de matrimonio.

Faltando alguna de estas circunstancias mencionada, se le impondrá de uno a cinco años en prisión.”

Aborto legal, seguro y gratuito

La Ciudad de México fue una de las pioneras en la despenalización del aborto en Latinoamérica, anteriormente sólo en Cuba (1965) y en Guyana (1995) no estaba penalizado.

Dentro de las discusiones entre quienes defienden el aborto libre, se encuentra la disyuntiva si las legislaciones frente al aborto deberían legalizarlo o despenalizarlo.

La despenalización implica que no se le pueda iniciar un proceso judicial a ninguna mujer embarazada por decidir sobre su cuerpo con relación al embarazo. No se le puede penalizar bajo ninguna circunstancia.

Legalizar el aborto implica que se debe hacer ley para garantizar su práctica y a su vez, debe estar regulado por las políticas públicas del Estado. Algunas defensoras de la causa argumentan que la legalización implica que el Estado siga teniendo control sobre el cuerpo de la mujer, por lo que ven la despenalización como la mejor opción.

Sea cual sea el término que los gobiernos deciden implementar para tratar este tema, activistas alrededor del mundo siguen luchando por que la ILE sea un derecho reconocido y garantizado por los gobiernos.

Provida, defensores de la familia

En Puebla “la familia ganó” en el 2009, el Congreso local aprobó la “Ley de la Familia”, donde se ratifica a la familia como una institución fundamental para el desarrollo de quienes la conforman, se proclama que “La vida humana debe ser protegida desde el momento de la concepción hasta la muerte” y se derogan todas las disposiciones que se opongan a esta ley. El comentario para esta última disposición enfatiza que el artículo 343, el cual refiere a los casos donde el aborto no es sancionable, se opone a esta ley, por lo que la resolución que no sanciona al aborto queda anulada.

Esta ley fue impulsada dentro del Congreso por diputados del PRI y PAN y socialmente respaldada por la Iglesia y asociaciones civiles. Una de ella fue el Frente Nacional Por la Familia.

Esta asociación civil es la más grande a nivel nacional que defiende y promueve a la Familia y se rige bajo cuatro esferas y 15 ejes temáticos. La primer esfera es “Vida” y su eje es el “Derecho a la Vida”, lo cual va totalmente en contra del derecho al aborto. El argumento que regularmente utilizan quienes defienden estas consignas es que “el humano comienza a existir desde su concepción, por lo tanto tiene derecho a vivir y este debe ser tomado en cuenta y defendido”.

Argentina se llena de pañuelos verdes

Después de más de 20 horas de debate en la Cámara baja argentina, la mañana de ayer los diputados aprobaron con sólo 4 votos de diferencia el proyecto de ley para poder despenalizar el aborto en el país. Durante toda la sesión, a las afueras del Congreso activistas a favor (usando pañuelos verdes) y en contra (usando pañuelos azules) del proyecto se manifestaron y esperaron la resolución de los diputados. La aprobación permite que el proyecto pase a discusión al Senado y aunque varias fuentes afirman que el conservadurismo permea la Cámara alta, personas de ambas posturas mantienen sus expectativas y se pronostica que la ley será votada para antes de agosto. A pesar de la gran influencia de la Iglesia Católica en el país Sudamericano, las protestas sociales ejercieron la presión suficiente para que el presidente Mauricio Macri, aún estando en contra, habilitara el debate sobre la despenalización del aborto en el conrgeso y posterior al resultado del debate felicitó a los diputados y ciudadanos argentinos por “un debate histórico, propio de la democracia”.

¿Y para México?

A 10 años de que la despenalización del aborto se hizo una realidad en la Ciudad de México, el tema no se ha querido abordar en las demás entidades federativas, actualmente a nivel nacional no es sancionado si es efectuado por una violación. Las demás regulaciones varían dependiendo el estado, los más conservadores respecto al tema son Guanajuato y Queretaro; Baja California Sur y Yucatán justifican el aborto bajo más circunstancias.

De acuerdo a diversas asociaciones y activistas, es necesario debatir sobre el aborto bajo argumentos de salud pública, económicos, sociales y culturales; más allá de postulados morales o éticos que quieran elevarse al rango constitucional y siempre tomando en cuenta que no todas las mujeres tienen las mismas posibilidades frente a la educación sexual.