Desde el gobierno se prepara bloqueo a la movilización electoral del PRI

El domingo por la mañana personal de la Dirección de Vialidad del estado ejecutó dos tipos de operativos, uno fue para despojar de autobuses a varios grupos de personas que se dirigían al mitin de cierre de campaña de Enrique Agüera Ibáñez, el candidato a presidente municipal de la coalición Cinco de Mayo, y el otro consistió en desviar varios camiones de pasajeros que iban al acto del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y a la fuerza los llevaron a la zona de Los Fuertes, en donde realizó un acto similar el abanderado de la coalición Puebla Unida, Antonio Gali Fayad.

Esos hechos no deben pasar desapercibidos porque es una muestra de los operativos que el próximo domingo serán comunes en las zonas más populares del municipio de Puebla, que es donde las fuerzas políticas buscarán movilizar a la mayor cantidad de electores. En este caso, lo que se vio el domingo es la forma en cómo el grupo morenovallista buscará bloquear las estrategias del PRI para garantizar que sus simpatizantes y militantes acudan a las urnas, como parte del llamado “voto duro”.

El resultado de la contienda en mucho determinará la posibilidad del gobernador Rafael Moreno Valle de seguir con sus proyectos personales de ser candidato presidencial o incidir en la dirección nacional del PAN, razón por la cual es previsible que el domingo entrante se utilicen todos los recursos al alcance para intentar hacer ganar a los candidatos de la coalición oficialista Puebla Unida; ello incluye emplear a las fuerzas de seguridad pública para buscar amedrentar o frenar a los operadores electorales del PRI.


En la mañana de este domingo 2 de julio, en varios rumbos de la periferia del municipio de Puebla, grupos de agentes de Vialidad se dedicaron a dar paso preferencial a los autobuses que iban al mitin de Antonio Gali Fayad. En el caso de varios vehículos de uso colectivo que iban al acto de Agüera, tuvieron la siguiente suerte:

En unos casos los pararon y con el pretexto de que revisaban si el camión tenía permiso para circular, obligaron a los pasajeros a bajar, para posteriormente ordenarle a los choferes que arrancaran y se dirigieran a otros sitios, en donde esos mismos camiones los utilizaron para acarrear a gente simpatizante del Partido Acción Nacional (PAN). De nada sirvieron los reclamos de los afectados que señalaban que no podían despojarlos de esa manera de los vehículos, contratados con dinero de su bolsillo.

Hubo otras situaciones en las que los agentes de Vialidad de plano obligaron a los autobuses que iban al acto priista a desviarse a la zona de Los Fuertes, donde una vez que llegaban les repartieron a los pasajeros camisetas con los emblemas de Puebla Unida en medio de protestas de que no se dirigían a ese mitin.

Este tipo de acciones violentas seguramente se van a presentar en dos zonas que son vitales para  el resultado final de la elección, las cuales son:

La zona sur de la ciudad, que concentra a 180 mil electores, que es el área de una alta influencia de Antorcha Campesina y tiene una importante presencia de comunidades evangélicas, que son dos núcleos poblacionales que están apoyando a Enrique Agüera Ibáñez.

En esa zona desarrolló un fuerte proselitismo el ex secretario de Salud y ahora candidato a diputado local de Puebla Unida, Jorge Aguilar Chedraui; pero fue descuidada por el abanderado a la alcaldía Antonio Gali Fayad y, en cambio, Enrique Agüera buscó recorrer varias de las colonias de esa demarcación, que es una de las más pobres de la capital y en general del estado.

La otra es la zona norte–oriente de la ciudad, que en un solo distrito abarca las unidades habitaciones Rivera Anaya, San Sebastián, Amalucan, Bosques de San Bartolo, San Bartolo, La Margarita, Héroes de Puebla y Agua Santa, entre otras.

En dicha área se tiene una concentración de 88 mil 640 electores y es una zona que tuvo una fuerte presencia de Antonio Gali y de Enrique Agüera Ibáñez por igual.

El próximo domingo en esas dos áreas seguramente ambas coaliciones buscarán echar mano de vehículos del transporte público para movilizar a sus votantes, y es en donde podría registrarse los operativos, como el de pasado 2 de julio, para evitar que el Partido Revolucionario Institucional pueda desarrollar su movilización.

Las organizaciones de transportistas más importantes de la ciudad, antes y durante la campaña electoral, se manifestaron abiertamente partidarias de Enrique Agüera, pero a la par recibieron presiones de la Secretaría del Transporte para intentar obligarlos a que se negaran a colocar propaganda del PRI en sus vehículos y se acercaran a la coalición que postuló a Antonio Gali.

Todo hace suponer que esas presiones siguen vigentes y ahora se enfocaran para evitar que los concesionarios accedan a prestar sus vehículos a la coalición Cinco de Mayo.

Por lo que el próximo domingo habrá una lucha por los votos y el uso del transporte público como parte esencial para que funcionan las estrategias de garantizar la presencia en las urnas del “voto duro” de cada coalición.