Desamor en Moscú

Un malentendido sentimental puede ser más que eso, la desavenencia accidental entre los temperamentos de dos o más personas. El rompimiento, eventual o definitivo, de los lazos atados en otros tiempos del emparejamiento.

Puede y es también reflejo de circunstancias, sin importar su sello o proveniencia, puesto como lo advierte Ortega y Gasset, uno, dos o más somos más que nosotros mismos. Entes sociales y sentimentales que trabajamos o no, votamos o no, amamos o no.

Comenzaban los sesenta y la pareja estable y madura que se suponía formaban los escritores Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir (1908-1986) viajaba por el mundo. Su cercanía con los movimientos del cambio era palpable. Experiencia de beneficio que usufructuaban cada una de las partes, medidos los tamaños intelectuales alcanzados para entonces por los franceses, autores de una obra filosófica y literaria cada vez más influyente en unos años de grandes transformaciones, juveniles, especialmente.


De una de esas experiencias es que se desprende la novela corta, relato largo, Malentendido en Moscú, que su autora Simone de Beauvoir (1908-1986) planteó para insertarse en La mujer rota, obra publicada en el libertario 68. Narración que desde su mismo título advierte, trata de la crisis de una pareja de intelectuales (Nicole y André) a su paso por la capital de la Unión Soviética, sitio donde las contradicciones del llamado socialismo real venían expresándose de maneras más que evidentes.

Espacio también, la desaparecida Unión Soviética, donde Nicole llevará la voz y los sentimientos más abiertos y libertarios, tanto en la relación sentimental como en sus juicios hacia la realidad del socialismo, mientras que André la más conservadora, institucional y formal. Puntos de vista que se entretejerán con su relación cara a cara, y que el lector siempre identificará como la que llevaron los mismos De Beauvoir y Sartre durante años.

“No debió ser fácil compartir la vida con un hombre como Sartre no siendo, como no lo era ella [De Beauvoir], una mujer dispuesta a adorarle a todas horas aun sin comprender lo que decía y hacía como exigen, aunque no lo digan, los genios, o los que creen que lo son”, escribe en la presentación de Malentendido… la escritora española Rosa Regàs. Consideración de arranque que parece ajustarse con exactitud al desarrollo de la noveleta, de su trama y situaciones, y hasta de los personajes secundarios, como la joven Masha, hija del primer matrimonio de André, residente en Moscú. Una aparente tercera en discordia.

Que la Unión Soviética guarde “las llaves del porvenir” resulta cierto en Malentendido…, como también que un marxista sea “un convencido opresor” de su mujer. Que esta misma Unión Soviética sea un país que sigue “soportando un aparato burocrático esclerótico, responsable de enormes despilfarros y de medidas paralizantes” se acepta, como también que “hay que quererse un poco a sí misma para sentirse a gusto en brazos de otro”.

Mixturas de observaciones de una realidad y sentimientos personales que la destreza de una escritora como la De Beauvoir se ofrecen al lector, exclusivamente con las herramientas de la narración. Y es que en  Malentendido…, deberá subrayarse, no saltan a la vista los elementos de los discursos sociológicos o feministas de la autora, destacados en otros títulos de su extendida obra. (Lo que no impide a la autora, anoto sin paréntesis, ofrecernos una nítida imagen, casi fotográfica, del Moscú sesentero, incluidos sus aires renovadores. “Alegría y disciplina: no son contradictorios”, leemos y, más adelante: “por un socialismo que no excluya la felicidad ni la libertad”).

Cartas de amor

Bien asiste este Malentendido en Moscú para adentrarnos en la obra de Simone de Beauvoir, ahora que su nombre vuelve a ser noticia, al conocerse la venta de un centenar de cartas “de amor” que la filósofa francesa envió durante más de un lustro a su joven amante, el documentalista Claude Lanzmann, ahora de 92 años. Cartas que animaban esa relación alterna, enviadas desde distintos sitios y durante viajes con su entonces marido, Sartre, incluida Moscú. La del socialismo realmente existente.

 

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Simone de Beauvoir, Malentendido en Moscú, Navona, Barcelona, 2017, 180 pp.




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